Los cambios que nos llevarán hacia el camino correcto.
¿Qué significan los cambios que estamos experimentando en estos tiempos? ¿Estamos dispuestos a realizar cambios internos y externos, que serían para el bien de uno mismo y del planeta? ¿Podemos realmente cambiar, o no lo podemos hacer, ya sea por falta de dinero y porque no podemos salir del sistema? ¿Nos sentimos atrapados, impotentes y esclavos de la Matriz?
Desde que los tres libros EL SER UNO han salido a la Luz, recibo muchas preguntas que los lectores me hacen, referente al conocimiento que en ellos se encuentra. Me doy cuenta y
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jueves, 3 de junio de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
PLENITUD EMOCIONAL
por Jennifer Hoffman
23 de Abril de 2010
Traducción: Margarita López
Edición: El Manantial del Caduceo
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
El aspecto de nuestra presencia del que estamos más conscientes, incluso más que el físico, son nuestras emociones. Juzgamos todo en nuestra vida, incluyendo nuestro cuerpo, según cómo nos sentimos. Cuando las emociones son el aspecto predominante, podemos ser completamente ajenos a todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Creemos que somos emocionalmente plenos cuando hemos sanado las emociones, pero un paso adicional debe suceder. Nuestras emociones deben ser equilibradas con los otros aspectos de nuestra presencia o estaremos fuera de equilibrio y gobernados por las emociones.
Cuando dominan nuestras emociones, podemos ser cegados por la ira, deprimidos por la tristeza, abrumados por la alegría (o el dolor), enfocarnos en un objetivo excluyendo todo lo demás y sumergirnos en el drama. La dominación emocional es impulsada por una necesidad de ir sintiendo nuestro paso por el mundo, creyendo que así es como podemos estar arraigados, en vez de equilibrar las emociones con los otros aspectos de nuestra presencia. ¿Podemos ser conscientes de nuestro lugar en el mundo de otra forma que no sea por medio de los sentidos emocionales?
La plenitud emocional se logra a través del desapego, pero esto no significa que no se va a sentir ninguna emoción. El desapego nos permite hacer una pausa y en ese momento, elegir las emociones que queremos expresar en una situación. Así que en lugar de una respuesta de ira o tristeza, esperamos a ver qué más va a ocurrir y en ese momento, la ira puede volverse en risa, el dolor en gozo y la satisfacción en júbilo. Con el desapego permitimos que los otros aspectos contribuyan con sus energías de equilibrio y nuestra respuesta emocional se arraiga en todos nuestros aspectos.
Por medio de nuestras emociones expresamos nuestro karma, heridas álmicas y miedos. A través de la dominación emocional estamos sacando todo lo que necesitamos sanar, sin la útil contribución de nuestros otros aspectos, en especial la del espíritu. Ser emocionalmente plenos es aprender a equilibrar las emociones con nuestros otros aspectos de manera que estemos en un lugar de poder, eligiendo cuidadosamente nuestras emociones con consideración en cuanto a lo que estamos sintiendo, por qué y cómo podemos utilizar esa experiencia para aprender, crecer, sanar y ascender a nuestra maestría.
Copyright (C) 2010 por Jennifer Hoffman y Enlightening Life OmniMedia, Inc . Todos los derechos reservados. Este material está protegido por leyes de derechos de autor de los EE.UU. e internacionales y puede ser distribuido libremente en su totalidad, siempre y cuando se incluya el nombre del autor y la página web Uriel Heals, www.urielheals.com.
El material en español de Jennifer Hoffman lo puede encontrar en http://www.templodelsol.com/
23 de Abril de 2010
Traducción: Margarita López
Edición: El Manantial del Caduceo
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
El aspecto de nuestra presencia del que estamos más conscientes, incluso más que el físico, son nuestras emociones. Juzgamos todo en nuestra vida, incluyendo nuestro cuerpo, según cómo nos sentimos. Cuando las emociones son el aspecto predominante, podemos ser completamente ajenos a todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Creemos que somos emocionalmente plenos cuando hemos sanado las emociones, pero un paso adicional debe suceder. Nuestras emociones deben ser equilibradas con los otros aspectos de nuestra presencia o estaremos fuera de equilibrio y gobernados por las emociones.
Cuando dominan nuestras emociones, podemos ser cegados por la ira, deprimidos por la tristeza, abrumados por la alegría (o el dolor), enfocarnos en un objetivo excluyendo todo lo demás y sumergirnos en el drama. La dominación emocional es impulsada por una necesidad de ir sintiendo nuestro paso por el mundo, creyendo que así es como podemos estar arraigados, en vez de equilibrar las emociones con los otros aspectos de nuestra presencia. ¿Podemos ser conscientes de nuestro lugar en el mundo de otra forma que no sea por medio de los sentidos emocionales?
La plenitud emocional se logra a través del desapego, pero esto no significa que no se va a sentir ninguna emoción. El desapego nos permite hacer una pausa y en ese momento, elegir las emociones que queremos expresar en una situación. Así que en lugar de una respuesta de ira o tristeza, esperamos a ver qué más va a ocurrir y en ese momento, la ira puede volverse en risa, el dolor en gozo y la satisfacción en júbilo. Con el desapego permitimos que los otros aspectos contribuyan con sus energías de equilibrio y nuestra respuesta emocional se arraiga en todos nuestros aspectos.
Por medio de nuestras emociones expresamos nuestro karma, heridas álmicas y miedos. A través de la dominación emocional estamos sacando todo lo que necesitamos sanar, sin la útil contribución de nuestros otros aspectos, en especial la del espíritu. Ser emocionalmente plenos es aprender a equilibrar las emociones con nuestros otros aspectos de manera que estemos en un lugar de poder, eligiendo cuidadosamente nuestras emociones con consideración en cuanto a lo que estamos sintiendo, por qué y cómo podemos utilizar esa experiencia para aprender, crecer, sanar y ascender a nuestra maestría.
Copyright (C) 2010 por Jennifer Hoffman y Enlightening Life OmniMedia, Inc . Todos los derechos reservados. Este material está protegido por leyes de derechos de autor de los EE.UU. e internacionales y puede ser distribuido libremente en su totalidad, siempre y cuando se incluya el nombre del autor y la página web Uriel Heals, www.urielheals.com.
El material en español de Jennifer Hoffman lo puede encontrar en http://www.templodelsol.com/
domingo, 25 de abril de 2010
NO ANALICES A LAS PERSONAS
No analices a las personas. La manera más fácil de ayudarlas es asumir que no son amadas. Dales cariño y atención y escucha silenciosamente. Siempre funciona. El resto es ego y proyección y tonterías.
Hoy, enfócate en un amigo/colega/familiar que no entiendes. Olvídate de comprenderlos. Ámalos.
Fuente: Centro de Kabbalah Internacional
Hoy, enfócate en un amigo/colega/familiar que no entiendes. Olvídate de comprenderlos. Ámalos.
Fuente: Centro de Kabbalah Internacional
miércoles, 3 de marzo de 2010
ARCÁNGEL MIGUEL: ESTÁN EN MEDIO DE UNA REVOLUCIÓN ESPIRITUAL
MENSAJES DEL ARCÁNGEL MIGUEL * LM-2-2010
TRANSMITIDOS A TRAVÉS DE RONNA HERMAN
"Están En Medio De Una Revolución ESPIRITUAL”
www.ronastar.com
Traducción: Odilia Rivera.
Edición: El Manantial del Caduceo
www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
Queridos maestros, por un momento imaginen que están completamente conscientes de sus orígenes y que pueden entrar dentro de sus archivos de su historia cósmica personal en el momento que lo deseen. Imaginen que tienen la habilidad para comunicarse con aquellos a su alrededor, mente a mente, sin palabras. Imaginen que tienen la habilidad natural para ver el campo áurico de cada persona en cualquier momento y por lo tanto leer o entender el estado de ser de la persona. Imaginen que pueden visualizar claramente lo que desean manifestar, y solo lleva un poquito de tiempo y esfuerzo para que sus visiones se hagan realidad. Imaginen que tienen la habilidad de comunicarse e interactuar con los arcángeles y el vasto reino angélico, asimismo con los maestros ascendidos y los grandes seres de luz. Todos esos atributos y habilidades son una parte de su estado de ser en los reinos superiores, y ahora están ustedes en el proceso de recuperar esos talentos dados por Dios, asimismo la habilidad para ayudar en el proceso evolutivo de la humanidad y la Tierra.
Hemos explicado muchas veces y de muchas maneras cómo se separaron de su yo divino hacia una Chispa de Esencia masculina con las características y cualidades de nuestro Padre Dios, y una Chispa de Esencia femenina con las virtudes y cualidades de nuestra Madre Dios. Desde esa primera separación, cada faceta de su yo, se ha refractado dentro de una multitud de pequeñas Chispas de Divinidad, y ustedes han asumido una miríada de formas e innumerables misiones a través de esta experiencia universal. La siguiente gran etapa de expansión universal y la evolución de todos los seres vivos están en camino y cada uno de ustedes tiene una parte integral para desempeñar como una Semilla Estelar, y un Portador de Luz Divina.
El proceso de la ascensión requiere dejar ir todas aquellas cosas que los han mantenido en la sofocante y restrictiva realidad de la tercera y cuarta dimensión. Esto lleva consigo regresar hacia un balance y armonía en todas las facetas de su Ser terrestre, lo cual resultará en que sus bancos de memoria sean aclarados de todas las energías y eventos discordantes de su rico y variado pasado. Todo lo que se mantendrá será la maravilla, alegría y los exitosos esfuerzos que han alcanzado como un co creador en los reinos materiales. Mientras recorren el camino de la ascensión, están reclamando la sabiduría guardada dentro de su Mente Sagrada, y se han conectado dentro del valioso almacén de la Luz del Creador, llamado Partículas Adamantinas. Están comenzando a demostrar y a usar muchas habilidades latentes que han sido mantenidas en reserva hasta que estuvieran listos para reclamarlas.
Fueron designados ser un transmisor de luz en un mundo de ilusión y sombras. Están en la Tierra para convertirse en un maestro portador de energía. Su aliento es el mecanismo por el cual atraen la Substancia de la Fuerza Primal de Vida de Creación mientras están funcionando en un medio ambiente de tercera y cuarta dimensión. Sin embargo, mientras abren y activan su Corazón Sagrado y su Mente Sagrada, tienen la habilidad para ganar acceso al completo Espectro de Luz de este universo, y también a las propiedades alquímicas de la Flama Violeta que están disponibles para ustedes en forma total.
La Ley del Círculo asegura que los patrones vibratorios que ustedes envían fuera, serán regresados hacia ustedes junto con una medida acumulada de energía similarmente calificada (o vibraciones de los mismos patrones de frecuencia). Están ustedes al centro de un vórtice de energía que está hecho de un círculo o aro de patrones vibratorios que han proyectado desde ustedes a través de su Centro de Poder Solar. Su plexo solar es llamado acertadamente; porque justo como la Tierra recibe energía cósmica desde el sol de su sistema solar, de tal manera, cada uno de ustedes irradia energía de fuerza de vida desde su propio Centro de Poder Solar. Por un momento, imagínense a sí mismos como el foco central de su mundo. Ustedes son la fuente de poder y sus pensamientos, acciones e intenciones irradian hacia fuera desde ustedes en un aro o círculo de energía que conecta con energía similar.
Esta energía se amplifica y manifiesta en el mundo de causa y efecto y entonces regresa hacia ustedes, reforzando su imagen de la realidad. Su cuerpo absorbe una porción de esa energía, creando dolor y sufrimiento, o alegría y bendiciones, dependiendo de las frecuencias. El resto fluye hacia fuera, detrás de ustedes, creando el otro círculo de su patrón Infinito, mientras que el resto gradualmente fluye dentro de su rueda personal de creación. Constantemente están ustedes añadiendo a su prisión personal de energía, o a su vehículo de luz y a su realidad personal en la Tierra. ¿No les hemos dicho que vinieron a la Tierra como co creadores con la Fuerza de Dios?
Regresar hacia el balance y armonía es un prerrequisito para permanecer centrados dentro del Corazón Sagrado. En orden de hacerlo, deben evaluar constantemente y mejorar su consciencia de sí mismos. Sus emociones son afectadas por sus creencias, y sus intenciones son afectadas por sus emociones. Escuchando los empujoncitos de su Alma, la sabiduría de su Mente Sagrada y las emociones de su Corazón Sagrado, les ayudará para afinar sus habilidades de discernimiento de tal manera que puedan hacer las decisiones correctas y siempre elegir el camino superior. La reverencia por todas las cosas y las decisiones inspiradas por Dios llevan hacia la auto-maestría.
Una de las cosas más importantes que pueden hacer para iniciar el proceso de regresar a un balance y armonía dentro de la realidad que han creado, es aplicar la Ley del Perdón para todas sus creaciones erróneas e interacciones con otros. Haciéndolo, acelerarán inmediatamente el proceso de regresar a su centro, porque esto borra o rompe los cordones de energía que han adherido a los plexos solares de otra gente, y también apagará las irradiaciones hacia o desde cualquier sistema de creencias de consciencia colectiva negativa que hayan tomado como propio. Están tomando de regreso los patrones vibratorios que han intercambiado, añadido o en los cuales han participado, por lo tanto, permitiéndoles moverse hacia el proceso de estado de gracia. Estén conscientes de que mientras lo hacen, experimentarán el proceso de limpieza transformador y todo lo que este conlleva; sin embargo, no será tan traumático o exhaustivo (de larga duración) como podría serlo si no hubieran acordado tomar la iniciativa voluntariamente y con toda confianza. La ley del Perdón, incluye alinear vuestra voluntad con la gran VOLUNTAD de nuestro Padre-Madre Dios para el más alto y mejor resultado para todos. El Plan Divino para este universo está en una etapa crítica del proceso evolutivo, y el tiempo es de suma importancia. Convirtiéndose en un miembro activo de la brigada de luz y un servidor del nuevo mundo abrirá un portal de posibilidades nuevas. Aquellos de ustedes quienes han mantenido el curso diligentemente alcanzarán las recompensas de la Auto maestría y discipulado. Al moverse dentro del reino de la auto-maestría, automáticamente comenzarán a ver su vida y el mundo desde un punto de ventaja elevado y con más sabia lucidez. Comienzan a aceptar su realidad a través de un filtro de luz y amor, y el no juzgar y el discernimiento se volverán una parte natural de su Estado de Ser.
Una buena afirmación para recordar y usar es: YO ACEPTO LA TOTALIDAD DE MI REALIDAD DIVINA. Hay poder en la humildad. Hay poder en el perdón. Hay poder en la gratitud. El amor es el poder el cual contiene todas las virtudes y cualidades de la Consciencia de Dios.
Muchos de ustedes están conscientes de que en las etapas iniciales del proceso de iniciación hay una crisis mientras la batalla por la supremacía comienza entre el ego y el Alma. Cada persona debe esforzarse para limpiar su ilusoria, distorsionada realidad de los planes astrales. El cuerpo de deseo del ego está controlado por las energías e impulsos de los tres chacras inferiores y estas inclinaciones fuera de balance deben de ser traídas bajo control del yo alma otra vez. Este período es llamado a menudo la Noche Oscura del Alma, o Atravesando el Valle de las sombras. Cuando están en medio del proceso, es importante que entiendan que no están siendo castigados. Después de que exitosamente atraviesen la tierra de las sombras y emerjan triunfantes, mirarán hacia atrás en retrospección y se darán cuenta de que fueron dados una gran oportunidad.
Un aspirante espiritual es un ser humano despierto conscientemente quien está buscando iluminación (en-lighten-ment) y auto-maestría. En las etapas iniciales él o ella todavía están algo “auto-enfocados”, a menudo inclinados a temperamento e irritabilidad y pueden experimentar ataques de dudas y depresión. Un aspirante espiritual debe desarrollar sensibilidad y una naturaleza amorosa y comprensiva. El propósito de vida del aspirante gradualmente se moverá lejos de la ambición personal y de amor del poder hacia un deseo de estar de servicio a la humanidad. Un deseo de servir a los demás es un instinto del Alma.
Un aspirante gradualmente comienza a dejar ir el concepto de: “todo es acerca de mi, y de yo, mi, mío”, mientras el enfoque externo lentamente comienza a desaparecer. Hay un cambio de dirección gradual hacia adentro y el punto focal mayor se convierte el Centro de Poder Solar, el cual está compuesto del corazón, el timo y la garganta. Mientras esta área es bañada en las elevadas frecuencias de luz, la Flama Triple en el área del corazón comienza a encenderse en llama una vez más en preparación para la apertura del portal hacia el Corazón Sagrado.
Permítannos darles unos pocos puntos clave más importantes para ayudarles en integrar la sabiduría necesaria para convertirse a un aspirante espiritual hecho y derecho en el camino de la iluminación:
· El cuerpo emocional es un reflector. Responde a estimulo externo, tal como otra gente, eventos, ataduras emocionales y adicciones.
· Sigan el camino de la vida gentil y reverentemente. Hablen suavemente con discernimiento. Vean que sus acciones reflejen la pureza de su Yo Dios y dejen huellas de luz para que otros las sigan.
· Hay un flujo y reflujo para los ciclos del Alma, justo como los hay a través del Cosmos.
· El alma extrae la esencia de vida desde su Presencia YO SOY en preparación para un nuevo ciclo de vida de experiencia. Al final de ese ciclo, la esencia de vida es lentamente retirada y el proceso de muerte física resulta; sin embargo, el verdadero YO en forma espiritual permanece, porque es inmortal.
· Los impulsos e influencia del alma son más fuertes en un Ser quien ha dado un paso dentro del camino de consciencia que los que hay en una persona no despierta quien todavía está atrapada en la ilusión de una existencia en la tercera y cuarta dimensiones.
· Deben de esforzarse en mantener un estado de consciencia de alma siempre expandido en orden de progresar en la espiral ascendente de la ascensión. Es tiempo para aquellos quienes estarán entre los servidores del nuevo mundo el darse cuenta uno del otro.
· El criticismo es una facultad del ego y de la mente inferior. Criticando o encontrando falta consigo mismos o de otros es dañino al extremo. Añade energía hacia eso a lo cual enfocan su atención; por lo tanto es de la mayor importancia que busquen lo mejor en cada uno y en todo.
· El criticismo constructivo es algunas veces necesario. Sin embargo, debería ser usado solamente para ayudar a alguien a corregir un comportamiento dañino, tomar la acción correcta o encontrar la dirección apropiada.
· SOLO PUEDEN FALLAR SI DEJAN DE TRATAR. Pueden perder tiempo; sin embargo, deben ganar algún conocimiento con cada fallo. El crecimiento y sabiduría provienen del aprendizaje acerca de qué no hacer y de perfeccionar las habilidades que ayudarán a que se vuelvan proficientes en su campo elegido de esfuerzo.
· La energía vibratoria inferior crea frecuencias discordantes dentro de la canción de su alma. Las vibraciones de discordia causan malestar dentro del área donde fueron originadas, o donde están enfocadas dentro del vehículo físico. Si los patrones de energía negativa son lo suficientemente fuertes, pueden crear enfermedad y eventualmente contaminar todo el cuerpo.
· Ustedes deben de domar y ganar control de su cuerpo emocional a través de su Ser Superior, guías y ayudantes angélicos en orden de volverse receptivos a las refinadas frecuencias de la verdad cósmica. Deben de aclarar la mente de pensamientos distorsionados, negativos y de derrota. Solo un vehículo limpio puede recibir y transmitir las sabias enseñanzas de las bibliotecas cósmicas de la Consciencia de Dios.
· Un buscador espiritual se rehúsa a poner atención a la opinión pública, juicio o falla. Los aspirantes son reconocidos por sus frecuencias vibratorias o cociente de luz, no por su conocimiento o por sus acciones.
Recuerden queridos, LA LLAMADA DE ALERTA DESDE SU YO ALMA CONTINUARÁ RESONANDO HASTA QUE PRESTEN ATENCION AL LLAMADO. Muchos de ustedes han comenzado o están listos para comenzar su verdadera misión, cualquiera que esta sea, pero nunca olviden que la meta final es ser un portador de la luz y amor del Creador.
Estén conscientes de que el futuro es incierto y cada uno está experimentando dolor e incomodidad en varios grados. Les pedimos enfocarse en los milagros y el progreso que están realizando y no permitir que el temor de las masas infecte su mente mientras se mueven a través y mas allá de todos los cambios masivos que están tomando lugar en su mundo. Sepan que, juntos, sobrepasaremos toda adversidad. Nuestra misión es abrir el camino para toda alma querida que exprese un deseo para regresar hacia la armonía y sintonización con su Yo Dios. Queridos, cuando se sientan solos o estén en duda o desesperación, entren en su pirámide de luz y les daremos valor, estímulo e inspiración. Cuando se sientan solos o no amados, muévanse dentro del centro de su corazón y estaremos allí, esperando llenarlos con el radiante amor de nuestro Padre-Madre Dios. YO SOY su constante compañero.
YO SOY ARCANGEL MIGUEL.
Transmitido a través de Ronna Herman. *Cópienlo libremente y compártanlo. Sin embargo, yo reclamo el derecho de autor universal para este artículo en el nombre del AA. Miguel. OFRECEMOS LOS MENSAJES DEL ARCANGEL MIGUEL EN NUESTRA PAGINA DE INTERNET COMO UN REGALO; SIN EMBARGO, APRECIAMOS SUS DONACIONES PARA AYUDARNOS A SUFRAGAR LOS COSTOS DE OPERACIÓN Y TIMBRES POSTALES PARA LOS PAQUETES DE AMOR GRATUITOS QUE ENVIAMOS ALREDEDOR DEL MUNDO.
Pueden descargar las canalizaciones de Ronna Herman en español, en archivo Word, en http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
martes, 8 de diciembre de 2009
LA SALA DE LAS RESPUESTAS: MEDITACIÓN
Pleyadianos ~ Hagáis lo que hagáis creáis frecuencias. Emiten su esencia.
La existencia es una diligencia que es. por un lado, muy compleja y, por otro, bastante simple. En esencia, se trata de una unión notable de frecuencias basadas en un acuerdo consciente de cooperación. Patrones energéticos surgen y desembocan en otras capas de la realidad, creando un intercambio abierto de frecuencias y señales. Desde una perspectiva más amplia, todas las realidades están abiertas; por ello, hagáis lo que hagáis (las actitudes que desarrolláis y las acciones que realizáis), creáis frecuencias que emiten su esencia en todas partes. Encubrimientos y pretensiones son formas ilusorias; sois quienes sois. ¡Podéis engañaros a vosotros mismos, pero no podéis falsificar vuestra rúbrica de frecuencia! Siempre transmitís quiénes sois y lo que sois. Esto es válido para todo el mundo, desde un niño recién nacido hasta los grandes líderes mundiales. Dentro del actual estado humano de las cosas, el nivel de engaño y mentiras ha llegado a una etapa tan increíble porque la gente ha desalineado sus habilidades para leer las vibraciones de la realidad. En términos modernos se hablaría de un estado de negación.
A veces creáis situaciones para cumplir con una intención o un acuerdo que propusisteis antes de llegar aquí. Jugar con el poder siempre implica un examen de carácter. Retos personales desarrollan el carácter al estimular nuevas cotas de desarrollo emocional e intelectual, mientras que asuntos globales suelen tratar el deseo colectivo de alcanzar logros psíquicos y espirituales universales. Estáis aquí para vivir exactamente aquello que tenéis delante; sabiendo esto y teniendo en cuenta que el libre albedrío siempre os permite elegir, el poder puede mejorar el transcurso de vuestras vidas. Tenéis que ser muy claros con respecto a lo que queréis y para qué estáis disponibles.
Podéis cambiar cualquier situación siempre que modifiquéis vuestras actitudes y expectaciones anteriores. Centrar de nuevo vuestra atención y elegir conscientemente vuestros pensamientos para reforzar los resultados deseados modifica la frecuencia que transmitís y abre inevitablemente la puerta a otro probable desenlace. Ajustar la realidad o utilizar la frecuencia mediante la intención es la ola del futuro. Sobreponerse a los miedos y pasar por eventos desafiantes proporcionará gran confianza y fuerza; en cierto sentido, se puede decir que, cuanto más desafiante sea la situación, mayor será la posible ganancia y recompensa en la recuperación del poder personal. Logros y conquistas se acumulan y penetran en las capas de la realidad con un propósito, creando un tablero de ajedrez multidimensional sobre el cual las piezas, los jugadores, e incluso el propio tablero, tienen cierto poder. Abrazar la comprensión de que todo lo que existe se basa en frecuencias es una de las metas del ser humano que vive en estos tiempos. Recordar y examinar el valor de las memorias almacenadas en vuestros genes os ofrecerá una nueva perspectiva de cómo funciona el cuerpo humano y, al integrar las consideraciones de una visión más amplia de la realidad, os debéis demostrar que es posible.
No importa lo que estéis creando, ya que vuestras creencias son el fundamento de todas vuestras experiencias.
Está claro que existe la posibilidad de crear energías que son incompatibles con vuestro bienestar. Debido a que no podéis ver las energías que producís, no siempre sois conscientes de que continuamente estáis transmitiendo vuestras creencias y vuestras condiciones de la realidad para que se materialicen. Y una mente aturdida y poco clara atraerá el mismo tipo de energía, ya que ésta es la señal que se emitió. Recordad que los pensamientos crean la realidad, de modo que cada vez que os encontréis ante una situación sorprendente, debéis preguntaros: ¿porqué estoy creando esto? Preguntar el porqué de las cosas prepara el escenario para una futura claridad. El truco consiste en prestar atención y aprender a escuchar la respuesta. No importa lo que estéis creando, ya que vuestras creencias son el fundamento de todas vuestras experiencias. Tenéis que aprender a ser conscientes de vuestro poder para imprimir la energía con la que estáis interactuando y que estáis utilizando para estructurar la realidad.
Producís frecuencias de energías basadas en vuestras creencias, actitudes y deseos, y en la era actual también estáis viviendo en un campo de frecuencias electrónicas que bombardean vuestro entorno. Ondas de frecuencias extremadamente bajas (ELF) NT, frecuencias electromagnéticas. microondas, las frecuencias de cables de alta tensión. las de los pensamientos de otras personas, las almacenadas en el campo y una multitud de frecuencias procedentes del cosmos se mezclan y se funden a vuestro alrededor. Conforme vayáis aprendiendo a focalizar vuestra atención y aguzar vuestras percepciones en desarrollo, gradualmente os iréis dando más cuenta y os haréis más sensibles a las frecuencias que encontráis (desde la comida que ingerís y el lugar donde vivís hasta los sitios que visitáis y las cosas que hacéis). Conforme os hagáis energéticamente más conscientes, aprenderéis a sentir las frecuencias. Advertiréis la diferencia cuando ingiráis comida producida en gran cantidad y alimentos cultivados y preparados con cariño. Discernir las frecuencias electrónicas requiere ese mismo nivel de conciencia. Si permanecéis durante muchas horas del día imbuidos en un estado de divertimento electrónico, entonces es esencial que paséis la misma cantidad de horas en la naturaleza. La naturaleza es el mejor lugar para renovar la energía y crear un equilibrio interno.
NT.-- ELF - Extreme Low Frequencies (frecuencias extremadamente bajas).
Podéis recuperar el poder y poner en marcha la realidad que queréis si os tomáis el tiempo suficiente para comunicaros con los niveles subconscientes e inconscientes de vuestra mente. Primero, bajad el ritmo y centraros en la respiración. Separad suavemente las mandíbulas, relajad !a lengua y permitid una respiración profunda y rítmica para relajar vuestro cuerpo, y abrid vuestra mente a un estado de mayor conciencia. Continuad respirando profundamente e imaginad vuestro cuerpo energetizado y lleno de espirales doradas de energía. Ahora visualizad una nube de energía, como una suave lluvia de primavera, que pasa por encima de vosotros, desde la cabeza hasta los pies. Cualquier tensión que tengáis desaparecerá y os sentiréis frescos, claros y libres para imbuiros sin impedimentos en las profundidades de vuestro ser. Ahí, en vuestra mente, hay un lugar que se llama «la sala de las respuestas». Debéis utilizar vuestra imaginación para cruzar el puente y encontrar el camino hacia la puerta. Puede que esté en una calle llena de gente, en un viejo edificio de oficinas, en un tranquilo sendero campestre o escondido como el nido del águila, en un acantilado.
La sala de las respuestas es vuestra creación y puede estar en cualquier sitio de vuestra elección; sentid el fuerte impulso de ir allí y luego observad cómo estáis delante de la puerta. Reparad en la calidad y el color de la puerta, al igual que en el pomo y, una vez que tengáis esta imagen grabada en vuestra mente, abrid la puerta. La sala de las respuestas está bien amueblada, decorada con bellas telas. y tiene asientos muy cómodos. Piezas de arte fascinantes, un globo terráqueo, libros, plantas, flores y un juego de té proporcionan una cálida bienvenida. Grandes puertas de cristal se abren a un suntuoso jardín. Entrad ahora en la sala de las respuestas y permaneced cómodos. En esta sala encontraréis todo lo que deseáis. Una vez cómodamente instalados, pensad en lo que queréis saber. Dejad que la vista se deslice por toda la sala, fijad la mirada aquí y allá y retened en vuestra memoria todo lo que veis. Cuando estéis preparados, exponed claramente la pregunta de la que estáis buscando la respuesta, y pedid que la contestación sea claramente presentada en los próximos tres días; relajaros y disfrutad de una taza de té y saboread la serenidad de esta sala de conocimiento interior. Podéis visitar esta sala cada vez que decidáis mejorar vuestras frecuencias y ganar mayor claridad con respecto a vosotros mismos y al mundo en general.
Debéis confiar en que. una vez que habéis puesto en marcha este tipo de programación interna, la respuesta aparecerá: puede que la obtengáis mientras permanecéis dentro de la sala o. a veces, a lo largo de los siguientes tres días. Conforme mejoréis cada vez más la utilización de vuestra imaginación, ampliaréis de forma natural vuestra libertad para jugar creativamente con los engranajes de vuestra psique, y ésta, a su vez. acrecentará vuestro bienestar. Posibilidades ilimitadas esperan vuestra atención y os podéis ahorrar muchísimo dinero y un arduo trabajo practicando ese arte del manejo interior, al mismo tiempo que aprenderéis cómo dirigir vuestra atención. Llegará un momento que sólo tendréis que pensar en la sala de respuestas, plantear la pregunta y recibiréis instantáneamente la contestación. Podéis hacer lo que os plazca al construir la realidad en vuestra mente.
Las frecuencias tienen sus trucos inesperados y es bueno recordar que no podéis engañarlas.
Las señales de las ondas cerebrales revelan vuestro estado de ánimo mediante las frecuencias que utilizáis para funcionar en la realidad física. Podéis aprender a desarrollar una frecuencia general que sea fuerte, poderosa y claramente centrada. Cuando aprendáis a mejorar y a reavivar vuestra frecuencia, predominará con respecto a las demás frecuencias que encontréis en vuestro entorno. El sentido común debe prevalecer mientras perseguís el camino de vuestra conciencia perfeccionada. Es posible establecer una vibración personal que trascenderá y transmutará cualquier sustancia tóxica o destructiva. Con los aparatos electrónicos de! mundo actual, hace falta un enorme esfuerzo para mantener vuestra frecuencia si vivís en un campo altamente cargado electrónicamente.
Tenéis que aprender a situaros en zonas donde las vibraciones hagan que os sintáis bien y. en la mayoría de los casos, esto tendrá lugar en el campo donde se honra la naturaleza. Podéis aprender a trascender cualquier cosa. pero también debéis decidir si hacer este esfuerzo es en vuestro interés; cambiar de sitio o de hábitos suelen ser las soluciones más fáciles y más sensatas. Hay mucha gente que se maltrata energéticamente, empujando y luchando contra tormentas de formas de pensamientos negativos creados por la gente que transmite las frecuencias de sus propios sentimientos negativos. Todos los pensamientos asumen una forma energética en el mundo de las frecuencias, y los sentimientos son el combustible utilizado para propulsar estas señales en el éter que os rodea. Los pensamientos se unen como racimos, ya que atraen lo similar (igual atrae a igual). Todos los pensamientos son órdenes para las células con el fin de que manifiesten el efecto deseado. y pensamientos y sugerencias inconscientes pueden ser con frecuencia extraordinariamente nocivos para el cuerpo.
Al conducir cuando el tráfico es denso, las vibraciones de otros conductores pueden llegar a ser muy intensas y molestas. La mayoría de la gente piensa que está sola y aislada cuando está en el interior del automóvil, pero el hecho de conducir, que es muy hipnótico, puede disparar un estado alterado de conciencia. En este estado mental, similar a un estado de trance, los pensamientos y sentimientos que están siendo explorados por el conductor luego son emitidos inconscientemente a todas las autovías del mundo. Tenéis que aprender a centrar vuestra atención y daros cuenta en qué estáis pensando. ¿Estáis contribuyendo a una serie de pensamientos llenos de alegría o de desesperación? Cuando tengáis claro lo que queréis, sabiendo que podéis crear cualquier versión de la vida que os plazca, podréis orientar conscientemente la energía de vuestro entorno con vuestra intención. Podréis emitir pensamientos llenos de amor al medio ambiente (ya sea vía autopista o vía sendero rural). Podréis utilizar vuestro pensamiento de forma ilimitada y, cuanto más practiquéis el equilibrio y la armonización del medio que encontráis, más efectivo será el cambio del entorno en el que vivís.
Mediante el pensamiento, el sentimiento, lo dicho, lo hecho, los sueños, las intenciones, los deseos y el ser, estáis creando continuamente frecuencias. ¿En qué contribuís al campo de las actividades humanas? Puede que aquellos que parecen tener más poder que vosotros sencillamente focalicen sus frecuencias más conscientemente. El campo de energía no es rico en un área y pobre en otra; el campo es el campo (uniforme e influenciable). El campo de la existencia está lleno de inteligencia cósmica que es neutra (en términos de interés propio) y en el marco más amplio de la realidad no existe un guardián único. La mente cósmica es una experiencia colectiva, siempre cambiante y en aumento debido a la continua incorporación de cada diferencia de la existencia que cada forma de conciencia explora y transmite. Utilizar vuestra fuerza de voluntad para crear un nuevo mundo probable (algo que hacéis con cada pensamiento) mediante la producción de frecuencias de pensamiento y energía es el nombre del juego de la libertad.
Vuestra intención determina la experiencia que creáis y la manera de responder determina el resultado. Si a lo largo de vuestra vida elegís mentir, manipular y utilizar oscuras energías demoníacas para ensalzar vuestro camino, experimentaréis las consecuencias de estas actitudes. La elección siempre es vuestra, siempre podéis hacer lo que os parezca bien. Independientemente de si aceptáis o no la responsabilidad personal por vuestras creaciones, lo que encontráis siempre es fruto de vuestra opción. Las frecuencias tienen sus trucos inesperados y es bueno recordar que no podéis engañarlas. Para tener una frecuencia energética verdaderamente sincera y genuina tiene que haber un alineamiento con vuestros sentimientos. Un copartícipe embustero disfrazado de buena persona puede ser fácilmente reconocido y leído claramente cuando manifestáis vuestras expectativas y sintonizáis con la verdadera naturaleza de las intenciones de esta persona. Cuando con ayuda de vuestros sentimientos, aprendéis a leer las frecuencias, tratar las desagradables energías de la mentira y del engaño ya no supone problema alguno.
Los buenos lectores de frecuencias siempre son muy honestos consigo mismos y con los demás, ya que tanto la honestidad como la integridad son requisitos esenciales para adquirir esa habilidad. Cuanto mayor sea vuestra integridad, más revelaciones con respecto a las numerosas puertas del conocimiento y la auténtica verdad tendrán lugar. No existen campos de entrenamiento ni curso que hacer; todo esto está únicamente relacionado con vosotros y con vuestra conciencia. En cada momento de vuestra existencia tenéis la oportunidad de caminar por el sendero bajo, el sendero del medio y el sendero alto. La honestidad produce una frecuencia que dice: tengo integridad y honor; soy fiable, responsable y solidario. Todo depende de vosotros. Cuanta más responsabilidad estéis dispuestos a asumir por ser los creadores de vuestra vida, mayor será la verdad que seréis capaces de aceptar y manejar. La responsabilidad abre la puerta para la completa recuperación del poder personal.
Vosotros tenéis el derecho y el deber inherentes para diseñar y crear vuestra propia vida.
Los tiempos en los que vivís se caracterizan por un esfuerzo noble y valiente propio de muchas mentes resueltas para exponer una miríada de conspiraciones oscuras y amenazantes por parte de una intención global de élite que desea controlar y dominar al mundo. Desde una perspectiva más amplia, cada uno que vive sobre la Tierra está jugando su papel en este gran juego de la conciencia, lisiáis aquí para crear una gran dinámica do cambio que facilite el despertar a una nueva verdad y para aprender a confiar en las revelaciones de la mente cósmica que se están desplegando. Cuando dejéis de contribuir con vuestros miedos personales de carencia de poder y desespero al pensamiento colectivo y aceptéis que sois los creadores de vuestra propia frecuencia, podréis utilizar de la manera que os plazca los potenciales ilimitados del campo de la energía formativa. Tenéis el derecho y el deber inherentes para diseñar y crear vuestra propia vida. Podéis crearos un mundo seguro, por medio de la focalización de vuestra atención y la transmisión de pensamientos amorosos en el éter para lograr una convivencia pacifica entre todas las formas de conciencia. Si estáis dispuestos a crear esa pacífica versión de la realidad, se podrán crear interacciones armoniosas, nuevas aventuras apasionantes, grandes sincronicidades y conexiones rememoradas. Estar aquí tiene su sentido y propósito y todas las avenidas de experiencias que elegís explorar son esenciales e importantes para vuestro bienestar en estos tiempos.
Sois los responsables últimos para que se aprecie y valore vuestra vida; no obstante, tenéis que aprender un poco más sobre quiénes sois antes de poder crear una realidad mejor mediante las frecuencias que elegís. No siempre es fácil conoceros, y lo mismo ocurre con la decisión a favor de la integridad, pero ésta es la alternativa que debéis estar dispuestos a elegir. Una vez más, aceptar la responsabilidad de vuestra vida y deshaceros de la condición de víctima liberará vuestros patrones de pensamiento y acabará con los nudos de la idea de impotencia. Cuanto más sepáis sobre quiénes sois y cuanto más decididos estéis de ver vuestra vida como una expresión de conciencia significativa y llena de propósito, mayor será la revelación. Utilizad vuestra energía creativa para determinar el tono del día, por medio de la visualización de ondas vibrantes de energía y llenas de imágenes de vuestras intenciones dispuestas a emitir desde el corazón. Al perseguir la verdad, debéis estar dispuestos a explorar, cuestionar, debatir, razonar, discutir, escuchar, observar, aprender y contemplaros a vosotros mismos y a toda la creación bajo un nuevo y cautivador prisma.
habían enseñado los misterios de la existencia.
Extracto de:
Recuperar El Poder
Sabiduría Pleyadiana para un mundo en caos.
Barbara Marciniak
La existencia es una diligencia que es. por un lado, muy compleja y, por otro, bastante simple. En esencia, se trata de una unión notable de frecuencias basadas en un acuerdo consciente de cooperación. Patrones energéticos surgen y desembocan en otras capas de la realidad, creando un intercambio abierto de frecuencias y señales. Desde una perspectiva más amplia, todas las realidades están abiertas; por ello, hagáis lo que hagáis (las actitudes que desarrolláis y las acciones que realizáis), creáis frecuencias que emiten su esencia en todas partes. Encubrimientos y pretensiones son formas ilusorias; sois quienes sois. ¡Podéis engañaros a vosotros mismos, pero no podéis falsificar vuestra rúbrica de frecuencia! Siempre transmitís quiénes sois y lo que sois. Esto es válido para todo el mundo, desde un niño recién nacido hasta los grandes líderes mundiales. Dentro del actual estado humano de las cosas, el nivel de engaño y mentiras ha llegado a una etapa tan increíble porque la gente ha desalineado sus habilidades para leer las vibraciones de la realidad. En términos modernos se hablaría de un estado de negación.
A veces creáis situaciones para cumplir con una intención o un acuerdo que propusisteis antes de llegar aquí. Jugar con el poder siempre implica un examen de carácter. Retos personales desarrollan el carácter al estimular nuevas cotas de desarrollo emocional e intelectual, mientras que asuntos globales suelen tratar el deseo colectivo de alcanzar logros psíquicos y espirituales universales. Estáis aquí para vivir exactamente aquello que tenéis delante; sabiendo esto y teniendo en cuenta que el libre albedrío siempre os permite elegir, el poder puede mejorar el transcurso de vuestras vidas. Tenéis que ser muy claros con respecto a lo que queréis y para qué estáis disponibles.
Podéis cambiar cualquier situación siempre que modifiquéis vuestras actitudes y expectaciones anteriores. Centrar de nuevo vuestra atención y elegir conscientemente vuestros pensamientos para reforzar los resultados deseados modifica la frecuencia que transmitís y abre inevitablemente la puerta a otro probable desenlace. Ajustar la realidad o utilizar la frecuencia mediante la intención es la ola del futuro. Sobreponerse a los miedos y pasar por eventos desafiantes proporcionará gran confianza y fuerza; en cierto sentido, se puede decir que, cuanto más desafiante sea la situación, mayor será la posible ganancia y recompensa en la recuperación del poder personal. Logros y conquistas se acumulan y penetran en las capas de la realidad con un propósito, creando un tablero de ajedrez multidimensional sobre el cual las piezas, los jugadores, e incluso el propio tablero, tienen cierto poder. Abrazar la comprensión de que todo lo que existe se basa en frecuencias es una de las metas del ser humano que vive en estos tiempos. Recordar y examinar el valor de las memorias almacenadas en vuestros genes os ofrecerá una nueva perspectiva de cómo funciona el cuerpo humano y, al integrar las consideraciones de una visión más amplia de la realidad, os debéis demostrar que es posible.
No importa lo que estéis creando, ya que vuestras creencias son el fundamento de todas vuestras experiencias.
Está claro que existe la posibilidad de crear energías que son incompatibles con vuestro bienestar. Debido a que no podéis ver las energías que producís, no siempre sois conscientes de que continuamente estáis transmitiendo vuestras creencias y vuestras condiciones de la realidad para que se materialicen. Y una mente aturdida y poco clara atraerá el mismo tipo de energía, ya que ésta es la señal que se emitió. Recordad que los pensamientos crean la realidad, de modo que cada vez que os encontréis ante una situación sorprendente, debéis preguntaros: ¿porqué estoy creando esto? Preguntar el porqué de las cosas prepara el escenario para una futura claridad. El truco consiste en prestar atención y aprender a escuchar la respuesta. No importa lo que estéis creando, ya que vuestras creencias son el fundamento de todas vuestras experiencias. Tenéis que aprender a ser conscientes de vuestro poder para imprimir la energía con la que estáis interactuando y que estáis utilizando para estructurar la realidad.
Producís frecuencias de energías basadas en vuestras creencias, actitudes y deseos, y en la era actual también estáis viviendo en un campo de frecuencias electrónicas que bombardean vuestro entorno. Ondas de frecuencias extremadamente bajas (ELF) NT, frecuencias electromagnéticas. microondas, las frecuencias de cables de alta tensión. las de los pensamientos de otras personas, las almacenadas en el campo y una multitud de frecuencias procedentes del cosmos se mezclan y se funden a vuestro alrededor. Conforme vayáis aprendiendo a focalizar vuestra atención y aguzar vuestras percepciones en desarrollo, gradualmente os iréis dando más cuenta y os haréis más sensibles a las frecuencias que encontráis (desde la comida que ingerís y el lugar donde vivís hasta los sitios que visitáis y las cosas que hacéis). Conforme os hagáis energéticamente más conscientes, aprenderéis a sentir las frecuencias. Advertiréis la diferencia cuando ingiráis comida producida en gran cantidad y alimentos cultivados y preparados con cariño. Discernir las frecuencias electrónicas requiere ese mismo nivel de conciencia. Si permanecéis durante muchas horas del día imbuidos en un estado de divertimento electrónico, entonces es esencial que paséis la misma cantidad de horas en la naturaleza. La naturaleza es el mejor lugar para renovar la energía y crear un equilibrio interno.
NT.-- ELF - Extreme Low Frequencies (frecuencias extremadamente bajas).
Podéis recuperar el poder y poner en marcha la realidad que queréis si os tomáis el tiempo suficiente para comunicaros con los niveles subconscientes e inconscientes de vuestra mente. Primero, bajad el ritmo y centraros en la respiración. Separad suavemente las mandíbulas, relajad !a lengua y permitid una respiración profunda y rítmica para relajar vuestro cuerpo, y abrid vuestra mente a un estado de mayor conciencia. Continuad respirando profundamente e imaginad vuestro cuerpo energetizado y lleno de espirales doradas de energía. Ahora visualizad una nube de energía, como una suave lluvia de primavera, que pasa por encima de vosotros, desde la cabeza hasta los pies. Cualquier tensión que tengáis desaparecerá y os sentiréis frescos, claros y libres para imbuiros sin impedimentos en las profundidades de vuestro ser. Ahí, en vuestra mente, hay un lugar que se llama «la sala de las respuestas». Debéis utilizar vuestra imaginación para cruzar el puente y encontrar el camino hacia la puerta. Puede que esté en una calle llena de gente, en un viejo edificio de oficinas, en un tranquilo sendero campestre o escondido como el nido del águila, en un acantilado.
La sala de las respuestas es vuestra creación y puede estar en cualquier sitio de vuestra elección; sentid el fuerte impulso de ir allí y luego observad cómo estáis delante de la puerta. Reparad en la calidad y el color de la puerta, al igual que en el pomo y, una vez que tengáis esta imagen grabada en vuestra mente, abrid la puerta. La sala de las respuestas está bien amueblada, decorada con bellas telas. y tiene asientos muy cómodos. Piezas de arte fascinantes, un globo terráqueo, libros, plantas, flores y un juego de té proporcionan una cálida bienvenida. Grandes puertas de cristal se abren a un suntuoso jardín. Entrad ahora en la sala de las respuestas y permaneced cómodos. En esta sala encontraréis todo lo que deseáis. Una vez cómodamente instalados, pensad en lo que queréis saber. Dejad que la vista se deslice por toda la sala, fijad la mirada aquí y allá y retened en vuestra memoria todo lo que veis. Cuando estéis preparados, exponed claramente la pregunta de la que estáis buscando la respuesta, y pedid que la contestación sea claramente presentada en los próximos tres días; relajaros y disfrutad de una taza de té y saboread la serenidad de esta sala de conocimiento interior. Podéis visitar esta sala cada vez que decidáis mejorar vuestras frecuencias y ganar mayor claridad con respecto a vosotros mismos y al mundo en general.
Debéis confiar en que. una vez que habéis puesto en marcha este tipo de programación interna, la respuesta aparecerá: puede que la obtengáis mientras permanecéis dentro de la sala o. a veces, a lo largo de los siguientes tres días. Conforme mejoréis cada vez más la utilización de vuestra imaginación, ampliaréis de forma natural vuestra libertad para jugar creativamente con los engranajes de vuestra psique, y ésta, a su vez. acrecentará vuestro bienestar. Posibilidades ilimitadas esperan vuestra atención y os podéis ahorrar muchísimo dinero y un arduo trabajo practicando ese arte del manejo interior, al mismo tiempo que aprenderéis cómo dirigir vuestra atención. Llegará un momento que sólo tendréis que pensar en la sala de respuestas, plantear la pregunta y recibiréis instantáneamente la contestación. Podéis hacer lo que os plazca al construir la realidad en vuestra mente.
Las frecuencias tienen sus trucos inesperados y es bueno recordar que no podéis engañarlas.
Las señales de las ondas cerebrales revelan vuestro estado de ánimo mediante las frecuencias que utilizáis para funcionar en la realidad física. Podéis aprender a desarrollar una frecuencia general que sea fuerte, poderosa y claramente centrada. Cuando aprendáis a mejorar y a reavivar vuestra frecuencia, predominará con respecto a las demás frecuencias que encontréis en vuestro entorno. El sentido común debe prevalecer mientras perseguís el camino de vuestra conciencia perfeccionada. Es posible establecer una vibración personal que trascenderá y transmutará cualquier sustancia tóxica o destructiva. Con los aparatos electrónicos de! mundo actual, hace falta un enorme esfuerzo para mantener vuestra frecuencia si vivís en un campo altamente cargado electrónicamente.
Tenéis que aprender a situaros en zonas donde las vibraciones hagan que os sintáis bien y. en la mayoría de los casos, esto tendrá lugar en el campo donde se honra la naturaleza. Podéis aprender a trascender cualquier cosa. pero también debéis decidir si hacer este esfuerzo es en vuestro interés; cambiar de sitio o de hábitos suelen ser las soluciones más fáciles y más sensatas. Hay mucha gente que se maltrata energéticamente, empujando y luchando contra tormentas de formas de pensamientos negativos creados por la gente que transmite las frecuencias de sus propios sentimientos negativos. Todos los pensamientos asumen una forma energética en el mundo de las frecuencias, y los sentimientos son el combustible utilizado para propulsar estas señales en el éter que os rodea. Los pensamientos se unen como racimos, ya que atraen lo similar (igual atrae a igual). Todos los pensamientos son órdenes para las células con el fin de que manifiesten el efecto deseado. y pensamientos y sugerencias inconscientes pueden ser con frecuencia extraordinariamente nocivos para el cuerpo.
Al conducir cuando el tráfico es denso, las vibraciones de otros conductores pueden llegar a ser muy intensas y molestas. La mayoría de la gente piensa que está sola y aislada cuando está en el interior del automóvil, pero el hecho de conducir, que es muy hipnótico, puede disparar un estado alterado de conciencia. En este estado mental, similar a un estado de trance, los pensamientos y sentimientos que están siendo explorados por el conductor luego son emitidos inconscientemente a todas las autovías del mundo. Tenéis que aprender a centrar vuestra atención y daros cuenta en qué estáis pensando. ¿Estáis contribuyendo a una serie de pensamientos llenos de alegría o de desesperación? Cuando tengáis claro lo que queréis, sabiendo que podéis crear cualquier versión de la vida que os plazca, podréis orientar conscientemente la energía de vuestro entorno con vuestra intención. Podréis emitir pensamientos llenos de amor al medio ambiente (ya sea vía autopista o vía sendero rural). Podréis utilizar vuestro pensamiento de forma ilimitada y, cuanto más practiquéis el equilibrio y la armonización del medio que encontráis, más efectivo será el cambio del entorno en el que vivís.
Mediante el pensamiento, el sentimiento, lo dicho, lo hecho, los sueños, las intenciones, los deseos y el ser, estáis creando continuamente frecuencias. ¿En qué contribuís al campo de las actividades humanas? Puede que aquellos que parecen tener más poder que vosotros sencillamente focalicen sus frecuencias más conscientemente. El campo de energía no es rico en un área y pobre en otra; el campo es el campo (uniforme e influenciable). El campo de la existencia está lleno de inteligencia cósmica que es neutra (en términos de interés propio) y en el marco más amplio de la realidad no existe un guardián único. La mente cósmica es una experiencia colectiva, siempre cambiante y en aumento debido a la continua incorporación de cada diferencia de la existencia que cada forma de conciencia explora y transmite. Utilizar vuestra fuerza de voluntad para crear un nuevo mundo probable (algo que hacéis con cada pensamiento) mediante la producción de frecuencias de pensamiento y energía es el nombre del juego de la libertad.
Vuestra intención determina la experiencia que creáis y la manera de responder determina el resultado. Si a lo largo de vuestra vida elegís mentir, manipular y utilizar oscuras energías demoníacas para ensalzar vuestro camino, experimentaréis las consecuencias de estas actitudes. La elección siempre es vuestra, siempre podéis hacer lo que os parezca bien. Independientemente de si aceptáis o no la responsabilidad personal por vuestras creaciones, lo que encontráis siempre es fruto de vuestra opción. Las frecuencias tienen sus trucos inesperados y es bueno recordar que no podéis engañarlas. Para tener una frecuencia energética verdaderamente sincera y genuina tiene que haber un alineamiento con vuestros sentimientos. Un copartícipe embustero disfrazado de buena persona puede ser fácilmente reconocido y leído claramente cuando manifestáis vuestras expectativas y sintonizáis con la verdadera naturaleza de las intenciones de esta persona. Cuando con ayuda de vuestros sentimientos, aprendéis a leer las frecuencias, tratar las desagradables energías de la mentira y del engaño ya no supone problema alguno.
Los buenos lectores de frecuencias siempre son muy honestos consigo mismos y con los demás, ya que tanto la honestidad como la integridad son requisitos esenciales para adquirir esa habilidad. Cuanto mayor sea vuestra integridad, más revelaciones con respecto a las numerosas puertas del conocimiento y la auténtica verdad tendrán lugar. No existen campos de entrenamiento ni curso que hacer; todo esto está únicamente relacionado con vosotros y con vuestra conciencia. En cada momento de vuestra existencia tenéis la oportunidad de caminar por el sendero bajo, el sendero del medio y el sendero alto. La honestidad produce una frecuencia que dice: tengo integridad y honor; soy fiable, responsable y solidario. Todo depende de vosotros. Cuanta más responsabilidad estéis dispuestos a asumir por ser los creadores de vuestra vida, mayor será la verdad que seréis capaces de aceptar y manejar. La responsabilidad abre la puerta para la completa recuperación del poder personal.
Vosotros tenéis el derecho y el deber inherentes para diseñar y crear vuestra propia vida.
Los tiempos en los que vivís se caracterizan por un esfuerzo noble y valiente propio de muchas mentes resueltas para exponer una miríada de conspiraciones oscuras y amenazantes por parte de una intención global de élite que desea controlar y dominar al mundo. Desde una perspectiva más amplia, cada uno que vive sobre la Tierra está jugando su papel en este gran juego de la conciencia, lisiáis aquí para crear una gran dinámica do cambio que facilite el despertar a una nueva verdad y para aprender a confiar en las revelaciones de la mente cósmica que se están desplegando. Cuando dejéis de contribuir con vuestros miedos personales de carencia de poder y desespero al pensamiento colectivo y aceptéis que sois los creadores de vuestra propia frecuencia, podréis utilizar de la manera que os plazca los potenciales ilimitados del campo de la energía formativa. Tenéis el derecho y el deber inherentes para diseñar y crear vuestra propia vida. Podéis crearos un mundo seguro, por medio de la focalización de vuestra atención y la transmisión de pensamientos amorosos en el éter para lograr una convivencia pacifica entre todas las formas de conciencia. Si estáis dispuestos a crear esa pacífica versión de la realidad, se podrán crear interacciones armoniosas, nuevas aventuras apasionantes, grandes sincronicidades y conexiones rememoradas. Estar aquí tiene su sentido y propósito y todas las avenidas de experiencias que elegís explorar son esenciales e importantes para vuestro bienestar en estos tiempos.
Sois los responsables últimos para que se aprecie y valore vuestra vida; no obstante, tenéis que aprender un poco más sobre quiénes sois antes de poder crear una realidad mejor mediante las frecuencias que elegís. No siempre es fácil conoceros, y lo mismo ocurre con la decisión a favor de la integridad, pero ésta es la alternativa que debéis estar dispuestos a elegir. Una vez más, aceptar la responsabilidad de vuestra vida y deshaceros de la condición de víctima liberará vuestros patrones de pensamiento y acabará con los nudos de la idea de impotencia. Cuanto más sepáis sobre quiénes sois y cuanto más decididos estéis de ver vuestra vida como una expresión de conciencia significativa y llena de propósito, mayor será la revelación. Utilizad vuestra energía creativa para determinar el tono del día, por medio de la visualización de ondas vibrantes de energía y llenas de imágenes de vuestras intenciones dispuestas a emitir desde el corazón. Al perseguir la verdad, debéis estar dispuestos a explorar, cuestionar, debatir, razonar, discutir, escuchar, observar, aprender y contemplaros a vosotros mismos y a toda la creación bajo un nuevo y cautivador prisma.
habían enseñado los misterios de la existencia.
Extracto de:
Recuperar El Poder
Sabiduría Pleyadiana para un mundo en caos.
Barbara Marciniak
martes, 17 de noviembre de 2009
ES MOMENTO DE PRACTICAR ALQUIMIA
por ISOBEL LA ALQUIMISTA
Habéis entrado en un tiempo de reflexión, descanso e integración tras unos meses de intenso trabajo, cambios y transformaciones a nivel planetario y universal.
Habéis transitado, en otras etapas del proceso de ascensión, por periodos y espacios similares a este, pero los cambios que han ocurrido hacen de éste un momento único.
Aunque os pueda parecer que no ocurre nada, que todo parece haberse quedado quieto, parado, no es así, estáis trabajando en otros planos o niveles de conciencia con vuestros cuerpos de luz, como seres multidimensionales que sois, preparando el siguiente movimiento.
Un ciclo se ha completado con éxito y otro se iniciará en breve. Os encontráis en el impas entre la compleción y el inicio, entre el sueño y el despertar.
“Es el momento de practicar la alquimia” en vuestras vidas.
La Alquimia “como transformación consciente de la energía” y, se manifiesta en todos los ámbitos de vuestra vida, por lo que, para convertiros en verdaderos alquimistas debéis tomar responsabilidad por vuestra vida, por vosotros mismos y observar cómo estáis utilizando e invirtiendo vuestra energía.
¿En qué y de qué modo empleáis vuestro tiempo? ¿Cómo y de qué os alimentáis? ¿En qué se centran vuestros pensamientos? ¿y vuestras emociones? ….
Recordar que no hay un modo correcto de hacer las cosas, de sentir o pensar, observar sin juzgar para poder transformar.
Habéis recibido las herramientas para realizar esta transformación, os recuerdo:
- El 09:09:09 el Cristal Esmeralda de Sanación
- El 11:11:11 la Rosa de Infinito Amor
- Y, anteriormente, la Activación de los Códigos de Perfección, el 05-06-09.
Sois completos, sois uno y es momento de soltar, en este vuestro mundo de materia, lo que ya no sois.
El Diamante, la Rosa y la Esmeralda conforman la energía de Perfección, Amor y Sanación y os pertenecen.
Es el momento de ocuparos de vosotros, de ser vuestros guías y maestros sabiendo que siempre estáis acompañados y que sois profundamente amados.
Sois alquimistas, disfrutad de ello.
Rosa Mª Vendrell Tarín – 17 de noviembre de 2009.
Habéis entrado en un tiempo de reflexión, descanso e integración tras unos meses de intenso trabajo, cambios y transformaciones a nivel planetario y universal.
Habéis transitado, en otras etapas del proceso de ascensión, por periodos y espacios similares a este, pero los cambios que han ocurrido hacen de éste un momento único.
Aunque os pueda parecer que no ocurre nada, que todo parece haberse quedado quieto, parado, no es así, estáis trabajando en otros planos o niveles de conciencia con vuestros cuerpos de luz, como seres multidimensionales que sois, preparando el siguiente movimiento.
Un ciclo se ha completado con éxito y otro se iniciará en breve. Os encontráis en el impas entre la compleción y el inicio, entre el sueño y el despertar.
“Es el momento de practicar la alquimia” en vuestras vidas.
La Alquimia “como transformación consciente de la energía” y, se manifiesta en todos los ámbitos de vuestra vida, por lo que, para convertiros en verdaderos alquimistas debéis tomar responsabilidad por vuestra vida, por vosotros mismos y observar cómo estáis utilizando e invirtiendo vuestra energía.
¿En qué y de qué modo empleáis vuestro tiempo? ¿Cómo y de qué os alimentáis? ¿En qué se centran vuestros pensamientos? ¿y vuestras emociones? ….
Recordar que no hay un modo correcto de hacer las cosas, de sentir o pensar, observar sin juzgar para poder transformar.
Habéis recibido las herramientas para realizar esta transformación, os recuerdo:
- El 09:09:09 el Cristal Esmeralda de Sanación
- El 11:11:11 la Rosa de Infinito Amor
- Y, anteriormente, la Activación de los Códigos de Perfección, el 05-06-09.
Sois completos, sois uno y es momento de soltar, en este vuestro mundo de materia, lo que ya no sois.
El Diamante, la Rosa y la Esmeralda conforman la energía de Perfección, Amor y Sanación y os pertenecen.
Es el momento de ocuparos de vosotros, de ser vuestros guías y maestros sabiendo que siempre estáis acompañados y que sois profundamente amados.
Sois alquimistas, disfrutad de ello.
Rosa Mª Vendrell Tarín – 17 de noviembre de 2009.
jueves, 23 de julio de 2009
"NO HAGAS SUPOSICONES"
LOS CUATRO ACUERDOS
Sabiduría Tolteca
Miguel Ruiz
Tercer Acuerdo
"No hagas suposiciones"
El tercer acuerdo consiste en no hacer suposiciones. Tendemos a hacer suposiciones sobre todo. El problema es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto. Juraríamos que es real. Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan -nos lo tomamos personalmente - y después, los culpamos y reaccionamos enviando veneno emocional con nuestras palabras. Este es el motivo por el cual siempre que hacemos suposiciones, nos buscamos problemas. Hacemos una suposición, comprendemos las cosas mal, nos lo tomamos personalmente y acabamos haciendo un gran drama de nada.
Toda la tristeza y los dramas que has experimentado tenían sus raíces en las suposiciones que hiciste y en las cosas que te tomaste personalmente. Concédete un momento para considerar la verdad de esta afirmación. Toda la cuestión del dominio entre los seres humanos gira alrededor de las suposiciones y el tomarse las cosas personalmente. Todo nuestro sueño del infierno se basa en ello.
Producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y tomándonoslas personalmente, porque por lo general, empezamos a chismorrear a partir de nuestras suposiciones. Recuerda que chismorrear es nuestra forma de comunicarnos y enviarnos veneno los unos a los otros en el sueño del infierno. Como tenemos miedo de pedir una aclaración, hacemos suposiciones y creemos que son ciertas; después, las defendemos e intentamos que sea otro el que no tenga razón. Siempre es mejor preguntar que hacer una suposición, porque las suposiciones crean sufrimiento.
El gran mitote de la mente humana crea un enorme caos que nos lleva a interpretar y entender mal todas las cosas. Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír. No percibimos las cosas tal como son. Tenemos la costumbre de soñar sin basarnos en la realidad. Literalmente, inventamos las cosas en nuestra imaginación. Como no entendemos algo, hacemos una suposición sobre su significado y cuando la verdad aparece, la burbuja de nuestro sueño estalla y descubrimos que no era en absoluto lo que nosotros creíamos.
Un ejemplo: Andas por el paseo y ves a una persona que te gusta. Se vuelve hacia ti, te sonríe y después se aleja. Sólo con esta experiencia puedes hacer muchas suposiciones. Con ellas es posible crear toda una fantasía. Y tú verdaderamente quieres creerte la fantasía y convertirla en realidad. Empiezas a crear un sueño completo a partir de tus suposiciones y puede que te lo creas: «Realmente le gusto mucho». A partir de esto, en tu mente empieza una relación entera. Quizás, en tu mundo de fantasía, hasta llegues a casarte con esa persona. Pero la fantasía está en tu mente, en tu sueño personal.
Hacer suposiciones en nuestras relaciones significa buscarse problemas. A menudo, suponemos que nuestra pareja sabe lo que pensamos y que no es necesario que le digamos lo que queremos. Suponemos que hará lo que queremos porque nos conoce muy bien. Si no hace lo que creemos que debería hacer, nos sentimos realmente heridos y decimos: «Deberías haberlo sabido».
Otro ejemplo: Decides casarte y supones que tu pareja ve el matrimonio de la misma manera que tú. Después, al vivir juntos, descubres que no es así. Esto crea muchos conflictos; sin embargo, no intentas clarificar tus sentimientos sobre el matrimonio. El marido regresa a casa del trabajo. La mujer está furiosa y el marido no sabe por qué. Quizá sea porque la mujer hizo una suposición. No le dice a su marido lo que quiere porque supone que él la conoce tan bien que ya lo sabe, como si pudiese leer su mente. Se disgusta porque él no satisface sus expectativas. Hacer suposiciones en las relaciones conduce a muchas disputas, dificultades y malentendidos con las personas que supuestamente amamos.
En cualquier tipo de relación, podemos suponer que los demás saben lo que pensamos y que no es necesario que digamos lo que queremos. Harán lo que queremos porque nos conocen muy bien. Si no lo hacen, si no hacen lo que creemos que deberían hacer, nos sentimos heridos y pensamos: «¿Cómo ha podido hacer eso? Debería haberlo sabido». Suponemos que la otra persona sabe lo que queremos. Creamos un drama completo porque hacemos esta suposición y después añadimos otras más encima de ella.
El funcionamiento de la mente humana es muy interesante. Necesitamos justificarlo, explicarlo y comprenderlo todo para sentirnos seguros. Tenemos millones de preguntas que precisan respuesta porque hay muchas cosas que la mente racional es incapaz de explicar. No importa si la respuesta es correcta o no; por sí sola, bastará para que nos sintamos seguros.
Esta es la razón por la cual hacemos suposiciones. Si los demás nos dicen algo, hacemos suposiciones, y si no nos dicen nada, también las hacemos para satisfacer nuestra necesidad de saber y reemplazar la necesidad de comunicarnos. Incluso si oímos algo y no lo entendemos, hacemos suposiciones sobre lo que significa, y después, creemos en ellas. Hacemos todo tipo de suposiciones porque no tenemos el valor de preguntar.
La mayoría de las veces, hacemos nuestras suposiciones con gran rapidez y de una manera inconsciente, porque hemos establecido acuerdos para comunicarnos de esta forma. Hemos acordado que hacer preguntas es peligroso y que la gente que nos ama debería saber qué queremos o cómo nos sentimos. Cuando creemos algo, suponemos que tenemos razón hasta el punto de llegar a destruir nuestras relaciones para defender nuestra posición.
Suponemos que todo el mundo ve la vida del mismo modo que nosotros. Suponemos que los demás piensan, sienten, juzgan y maltratan como nosotros lo hacemos. Esta es la mayor suposición que podemos hacer y es la razón por la cual nos da miedo ser nosotros mismos ante los demás, porque creemos que nos juzgarán, nos convertirán en sus víctimas, nos maltratarán y nos culparán como nosotros mismos lo hacemos. De modo que, incluso antes de que los demás tengan la oportunidad de rechazarnos, nosotros ya nos hemos rechazado a nosotros mismos. Así es como funciona la mente humana.
También hacemos suposiciones sobre nosotros mismos y esto crea muchos conflictos internos. Por ejemplo, supones que eres capaz de hacer algo y después descubres que no lo eres. Te sobrestimas o te subestimas a ti mismo porque no te has tomado el tiempo necesario para hacerte preguntas y contestártelas. Tal vez necesites más datos sobre una situación en particular. O quizá necesites dejar de mentirte a ti mismo sobre lo que verdaderamente quieres.
A menudo, cuando inicias una relación con alguien que te gusta, tienes que justificar por qué te gusta. Sólo ves lo que quieres ver y niegas que algunos aspectos de esa persona te disgustan. Te mientes a ti mismo con el único fin de sentir que tienes razón. Después haces suposiciones y una de ellas es: «Mi amor cambiará a esta persona». Pero no es verdad. Tu amor no cambiará a nadie. Si las personas cambian es porque quieren cambiar, no porque tú puedas cambiarlas. Entonces, ocurre algo entre vosotros dos y te sientes dolido. De pronto, ves lo que no quisiste ver antes, sólo que ahora está amplificado por tu veneno emocional. Ahora tienes que justificar tu dolor emocional y echar la culpa de tus decisiones a los demás. No es necesario que justifiquemos el amor; está presente o no lo está. El amor verdadero es aceptar a los demás tal como son, sin tratar de cambiarlos. Si intentamos cambiarlos significa que, en realidad, no nos gustan. Por supuesto, si decides vivir con alguien, si llegas a ese acuerdo, siempre será mejor que esa persona sea exactamente como tú quieres que sea. Encuentra a alguien a quien no tengas que cambiar en absoluto. Resulta mucho más fácil hallar a alguien que ya sea como tú quieres que sea, que intentar cambiar a una persona. Además, ese alguien debe quererte tal como eres para no tener que hacerte cambiar en absoluto. Si otras personas piensan que tienes que cambiar, eso significa que, en realidad, no te aman tal como eres.
¿Y para qué estar con alguien si tú no eres tal como quiere que seas? Debemos ser quienes somos, de modo que no tenemos que presentar una falsa imagen. Si me amas tal como soy, muy bien, tómame. Si no me amas tal como soy, muy bien, adiós. Búscate a otro. Quizá suene duro, pero este tipo de comunicación significa que los acuerdos personales que establecemos con los demás son claros e impecables. Imagínate tan sólo el día en que dejes de suponer cosas de tu pareja, y a la larga, de cualquier otra persona de tu vida. Tu manera de comunicarte cambiará completamente y tus relaciones ya no sufrirán más a causa de conflictos creados por suposiciones equivocadas.
La manera de evitar las suposiciones es preguntar. Asegúrate de que las cosas te queden claras. Si no comprendes alguna, ten el valor de preguntar hasta clarificarlo todo lo posible, e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular. Una vez que escuches la respuesta, no tendrás que hacer suposiciones porque sabrás la verdad.
Asimismo, encuentra tu voz para preguntar lo que quieres. Todo el mundo tiene derecho a contestarte «sí» o «no», pero tú siempre tendrás derecho a preguntar. Del mismo modo, todo el mundo tiene derecho a preguntarte y tú tienes derecho a contestar «sí» o «no».
Si no entiendes algo, en lugar de hacer una suposición, es mejor que preguntes y que seas claro. El día que dejes de hacer suposiciones, te comunicarás con habilidad y claridad, libre de veneno emocional. Cuando ya no hagas suposiciones, tus palabras se volverán impecables.
Con una comunicación clara, todas tus relaciones cambiarán, no sólo la que tienes con tu pareja, sino también todas las demás. No será necesario que hagas suposiciones porque todo se volverá muy claro. Esto es lo que yo quiero y esto es lo que tú quieres. Si nos comunicamos de esta manera, nuestras palabras se volverán impecables. Si todos los seres humanos fuésemos capaces de comunicarnos de esta manera, con la impecabilidad de nuestras palabras, no habría guerras, ni violencia ni disputas. Sólo con que fuésemos capaces de tener una comunicación buena y clara, todos nuestros problemas se resolverían.
Este es, pues, el Tercer Acuerdo: No hagas suposiciones.
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http://www.trabajadoresdelaluz.com
Namasté (Mi ser divino reconoce y saluda a tu ser divino).
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Sabiduría Tolteca
Miguel Ruiz
Tercer Acuerdo
"No hagas suposiciones"
El tercer acuerdo consiste en no hacer suposiciones. Tendemos a hacer suposiciones sobre todo. El problema es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto. Juraríamos que es real. Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan -nos lo tomamos personalmente - y después, los culpamos y reaccionamos enviando veneno emocional con nuestras palabras. Este es el motivo por el cual siempre que hacemos suposiciones, nos buscamos problemas. Hacemos una suposición, comprendemos las cosas mal, nos lo tomamos personalmente y acabamos haciendo un gran drama de nada.
Toda la tristeza y los dramas que has experimentado tenían sus raíces en las suposiciones que hiciste y en las cosas que te tomaste personalmente. Concédete un momento para considerar la verdad de esta afirmación. Toda la cuestión del dominio entre los seres humanos gira alrededor de las suposiciones y el tomarse las cosas personalmente. Todo nuestro sueño del infierno se basa en ello.
Producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y tomándonoslas personalmente, porque por lo general, empezamos a chismorrear a partir de nuestras suposiciones. Recuerda que chismorrear es nuestra forma de comunicarnos y enviarnos veneno los unos a los otros en el sueño del infierno. Como tenemos miedo de pedir una aclaración, hacemos suposiciones y creemos que son ciertas; después, las defendemos e intentamos que sea otro el que no tenga razón. Siempre es mejor preguntar que hacer una suposición, porque las suposiciones crean sufrimiento.
El gran mitote de la mente humana crea un enorme caos que nos lleva a interpretar y entender mal todas las cosas. Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír. No percibimos las cosas tal como son. Tenemos la costumbre de soñar sin basarnos en la realidad. Literalmente, inventamos las cosas en nuestra imaginación. Como no entendemos algo, hacemos una suposición sobre su significado y cuando la verdad aparece, la burbuja de nuestro sueño estalla y descubrimos que no era en absoluto lo que nosotros creíamos.
Un ejemplo: Andas por el paseo y ves a una persona que te gusta. Se vuelve hacia ti, te sonríe y después se aleja. Sólo con esta experiencia puedes hacer muchas suposiciones. Con ellas es posible crear toda una fantasía. Y tú verdaderamente quieres creerte la fantasía y convertirla en realidad. Empiezas a crear un sueño completo a partir de tus suposiciones y puede que te lo creas: «Realmente le gusto mucho». A partir de esto, en tu mente empieza una relación entera. Quizás, en tu mundo de fantasía, hasta llegues a casarte con esa persona. Pero la fantasía está en tu mente, en tu sueño personal.
Hacer suposiciones en nuestras relaciones significa buscarse problemas. A menudo, suponemos que nuestra pareja sabe lo que pensamos y que no es necesario que le digamos lo que queremos. Suponemos que hará lo que queremos porque nos conoce muy bien. Si no hace lo que creemos que debería hacer, nos sentimos realmente heridos y decimos: «Deberías haberlo sabido».
Otro ejemplo: Decides casarte y supones que tu pareja ve el matrimonio de la misma manera que tú. Después, al vivir juntos, descubres que no es así. Esto crea muchos conflictos; sin embargo, no intentas clarificar tus sentimientos sobre el matrimonio. El marido regresa a casa del trabajo. La mujer está furiosa y el marido no sabe por qué. Quizá sea porque la mujer hizo una suposición. No le dice a su marido lo que quiere porque supone que él la conoce tan bien que ya lo sabe, como si pudiese leer su mente. Se disgusta porque él no satisface sus expectativas. Hacer suposiciones en las relaciones conduce a muchas disputas, dificultades y malentendidos con las personas que supuestamente amamos.
En cualquier tipo de relación, podemos suponer que los demás saben lo que pensamos y que no es necesario que digamos lo que queremos. Harán lo que queremos porque nos conocen muy bien. Si no lo hacen, si no hacen lo que creemos que deberían hacer, nos sentimos heridos y pensamos: «¿Cómo ha podido hacer eso? Debería haberlo sabido». Suponemos que la otra persona sabe lo que queremos. Creamos un drama completo porque hacemos esta suposición y después añadimos otras más encima de ella.
El funcionamiento de la mente humana es muy interesante. Necesitamos justificarlo, explicarlo y comprenderlo todo para sentirnos seguros. Tenemos millones de preguntas que precisan respuesta porque hay muchas cosas que la mente racional es incapaz de explicar. No importa si la respuesta es correcta o no; por sí sola, bastará para que nos sintamos seguros.
Esta es la razón por la cual hacemos suposiciones. Si los demás nos dicen algo, hacemos suposiciones, y si no nos dicen nada, también las hacemos para satisfacer nuestra necesidad de saber y reemplazar la necesidad de comunicarnos. Incluso si oímos algo y no lo entendemos, hacemos suposiciones sobre lo que significa, y después, creemos en ellas. Hacemos todo tipo de suposiciones porque no tenemos el valor de preguntar.
La mayoría de las veces, hacemos nuestras suposiciones con gran rapidez y de una manera inconsciente, porque hemos establecido acuerdos para comunicarnos de esta forma. Hemos acordado que hacer preguntas es peligroso y que la gente que nos ama debería saber qué queremos o cómo nos sentimos. Cuando creemos algo, suponemos que tenemos razón hasta el punto de llegar a destruir nuestras relaciones para defender nuestra posición.
Suponemos que todo el mundo ve la vida del mismo modo que nosotros. Suponemos que los demás piensan, sienten, juzgan y maltratan como nosotros lo hacemos. Esta es la mayor suposición que podemos hacer y es la razón por la cual nos da miedo ser nosotros mismos ante los demás, porque creemos que nos juzgarán, nos convertirán en sus víctimas, nos maltratarán y nos culparán como nosotros mismos lo hacemos. De modo que, incluso antes de que los demás tengan la oportunidad de rechazarnos, nosotros ya nos hemos rechazado a nosotros mismos. Así es como funciona la mente humana.
También hacemos suposiciones sobre nosotros mismos y esto crea muchos conflictos internos. Por ejemplo, supones que eres capaz de hacer algo y después descubres que no lo eres. Te sobrestimas o te subestimas a ti mismo porque no te has tomado el tiempo necesario para hacerte preguntas y contestártelas. Tal vez necesites más datos sobre una situación en particular. O quizá necesites dejar de mentirte a ti mismo sobre lo que verdaderamente quieres.
A menudo, cuando inicias una relación con alguien que te gusta, tienes que justificar por qué te gusta. Sólo ves lo que quieres ver y niegas que algunos aspectos de esa persona te disgustan. Te mientes a ti mismo con el único fin de sentir que tienes razón. Después haces suposiciones y una de ellas es: «Mi amor cambiará a esta persona». Pero no es verdad. Tu amor no cambiará a nadie. Si las personas cambian es porque quieren cambiar, no porque tú puedas cambiarlas. Entonces, ocurre algo entre vosotros dos y te sientes dolido. De pronto, ves lo que no quisiste ver antes, sólo que ahora está amplificado por tu veneno emocional. Ahora tienes que justificar tu dolor emocional y echar la culpa de tus decisiones a los demás. No es necesario que justifiquemos el amor; está presente o no lo está. El amor verdadero es aceptar a los demás tal como son, sin tratar de cambiarlos. Si intentamos cambiarlos significa que, en realidad, no nos gustan. Por supuesto, si decides vivir con alguien, si llegas a ese acuerdo, siempre será mejor que esa persona sea exactamente como tú quieres que sea. Encuentra a alguien a quien no tengas que cambiar en absoluto. Resulta mucho más fácil hallar a alguien que ya sea como tú quieres que sea, que intentar cambiar a una persona. Además, ese alguien debe quererte tal como eres para no tener que hacerte cambiar en absoluto. Si otras personas piensan que tienes que cambiar, eso significa que, en realidad, no te aman tal como eres.
¿Y para qué estar con alguien si tú no eres tal como quiere que seas? Debemos ser quienes somos, de modo que no tenemos que presentar una falsa imagen. Si me amas tal como soy, muy bien, tómame. Si no me amas tal como soy, muy bien, adiós. Búscate a otro. Quizá suene duro, pero este tipo de comunicación significa que los acuerdos personales que establecemos con los demás son claros e impecables. Imagínate tan sólo el día en que dejes de suponer cosas de tu pareja, y a la larga, de cualquier otra persona de tu vida. Tu manera de comunicarte cambiará completamente y tus relaciones ya no sufrirán más a causa de conflictos creados por suposiciones equivocadas.
La manera de evitar las suposiciones es preguntar. Asegúrate de que las cosas te queden claras. Si no comprendes alguna, ten el valor de preguntar hasta clarificarlo todo lo posible, e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular. Una vez que escuches la respuesta, no tendrás que hacer suposiciones porque sabrás la verdad.
Asimismo, encuentra tu voz para preguntar lo que quieres. Todo el mundo tiene derecho a contestarte «sí» o «no», pero tú siempre tendrás derecho a preguntar. Del mismo modo, todo el mundo tiene derecho a preguntarte y tú tienes derecho a contestar «sí» o «no».
Si no entiendes algo, en lugar de hacer una suposición, es mejor que preguntes y que seas claro. El día que dejes de hacer suposiciones, te comunicarás con habilidad y claridad, libre de veneno emocional. Cuando ya no hagas suposiciones, tus palabras se volverán impecables.
Con una comunicación clara, todas tus relaciones cambiarán, no sólo la que tienes con tu pareja, sino también todas las demás. No será necesario que hagas suposiciones porque todo se volverá muy claro. Esto es lo que yo quiero y esto es lo que tú quieres. Si nos comunicamos de esta manera, nuestras palabras se volverán impecables. Si todos los seres humanos fuésemos capaces de comunicarnos de esta manera, con la impecabilidad de nuestras palabras, no habría guerras, ni violencia ni disputas. Sólo con que fuésemos capaces de tener una comunicación buena y clara, todos nuestros problemas se resolverían.
Este es, pues, el Tercer Acuerdo: No hagas suposiciones.
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martes, 7 de julio de 2009
¡¡DÉJATE LLEVAR!!
www.tziviagover.com
¿Quieres lograr la paz interior, la plenitud en tu vida y la felicidad definitiva?
Sólo es cuestión de sembrar tu mente de ideas positivas
Nuestra mente sólo es útil si está llena de pensamientos y sentimientos que nosotros mismos elegimos y queremos. No nos hace bien si está saturada de respuestas que no hemos revisado sobre los acontecimientos del pasado. La escritora británica Tzivia Gover, estudiosa de las filosofías espirituales y místicas y autora del libro “Tómese la vida con calma”, asegura que no somos conscientes ni de la mitad de los pensamientos que almacena nuestra mente, sin embargo todos ellos manejan el modo como nos sentimos y actuamos.
¿Quieres lograr la paz interior, la plenitud en tu vida y la felicidad definitiva? Sólo es cuestión de sembrar tu mente de ideas positivas, y Tzivia Gover te propone estos sencillos ejercicios para lograrlo:
Escucha tu propio silencio. Una forma de meditación consiste en escucharte profundamente. Encuentra un tiempo y un lugar para sentarte tranquila y en silencio unos veinte minutos. Permite que tus oídos se abran y se relajen. Intenta captar el sonido más leve que seas capaz de escuchar, puede ser la ropa que está en la lavadora. Sigue escuchando, oye la electricidad a través de sus cables. Continúa y escucha el latido de tu propio corazón. Sigue escuchando.
Aprende de tu respiración. Cada vez que exhalas, te dejas ir y confías intuitivamente en que viene otra inhalación que te mantendrá viva. Sin embargo, muchas veces nos pasamos la vida entera codiciando, aferrándonos a las cosas, apretándolas tan fuerte que casi las estrangulamos y les quitamos la vida, incluso aquellas que no son esenciales o que nos perjudican. Escucha tu respiración y hazle caso al mensaje que te transmite: déjalo ir que existe mucho más.
Observa tus pensamientos. Intenta observar el punto donde un pensamiento termina y empieza el siguiente. Empezarás a ver tus pensamientos uno tras otro. Ahora intenta percibir el espacio que hay entre ellos. Sé consciente de que ese espacio aumenta poco a poco, pero no te obligues a expandirlo, sólo obsérvalo. Cuánto más practiques ver ese intervalo entre pensamientos, más se irá estirando este espacio de forma natural. Así podrás ir vaciando tu mente para poder volver a llenarla de un modo consciente.
Sé consciente de tus sentidos. Presta atención a todo lo que experimentas. Los cinco sentidos son tus ventanas al mundo, a su belleza, a una vida complaciente y llena de significado. Tus ojos te traen el verde de las hojas o el perfil majestuoso de las montañas. Tus oídos te dan la música, los cantos de los pájaros, la voz de tu amado. Tu olfato hace que algunos alimentos y personas te parezcan irresistibles. Tu piel te permite deleitarte con la sensación del agua, con un abrazo. El gusto te permite descubrir a qué sabe una fresa o una naranja.
Engrandece lo bueno. Tus pensamientos tienen el poder de influir en tus comportamientos y experiencias. Los pensamientos son energía que se transmite a los demás y que regresa a ti, aumentando o disminuyendo la alegría y el amor que hay en tu vida. Por lo tanto, concentra tu mente en pensamientos positivos, en tener siempre gratitud y en apreciar la belleza de los pequeños detalles cotidianos pero invaluables, como poder tener a diario tus alimentos.
Practica la aceptación perfecta. Mantente atenta y dedicada al momento presente, comprometida con el aquí y ahora. Para ser completa, no necesitas que suceda nada, sino que aceptes este momento tal como es, porque ahora mismo no existe nada más que debas tener. Esto no significa no tener desafíos, porque puedes practicar la aceptación y seguir trabajando para mejorar y actuar contra las cosas injustas o incorrectas, pero tómalo todo como un momento perfecto.
Cambia tus creencias. Haz una lista de tus propios pensamientos respecto a quién eres tú. Durante años has escuchado mensajes negativos que quedaron incrustados en tu mente. Si te han dicho que eres egoísta, sustituye ese viejo insulto por una verdad que te reafirme, como me amo a mí misma y extiendo este amor a todos los que me encuentro. Si te han lavado el cerebro para que creas que eres inútil, encuentra un pensamiento nuevo para programar tu cerebro: disfruto del tiempo y me relajo para llenarme de energía. Repite tus nuevos mensajes positivos diez veces seguidas al menos tres veces al día, durante el tiempo que necesites, hasta que se vuelvan una creencia.
www.tziviagover.com
¿Quieres lograr la paz interior, la plenitud en tu vida y la felicidad definitiva?
Sólo es cuestión de sembrar tu mente de ideas positivas
Nuestra mente sólo es útil si está llena de pensamientos y sentimientos que nosotros mismos elegimos y queremos. No nos hace bien si está saturada de respuestas que no hemos revisado sobre los acontecimientos del pasado. La escritora británica Tzivia Gover, estudiosa de las filosofías espirituales y místicas y autora del libro “Tómese la vida con calma”, asegura que no somos conscientes ni de la mitad de los pensamientos que almacena nuestra mente, sin embargo todos ellos manejan el modo como nos sentimos y actuamos.
¿Quieres lograr la paz interior, la plenitud en tu vida y la felicidad definitiva? Sólo es cuestión de sembrar tu mente de ideas positivas, y Tzivia Gover te propone estos sencillos ejercicios para lograrlo:
Escucha tu propio silencio. Una forma de meditación consiste en escucharte profundamente. Encuentra un tiempo y un lugar para sentarte tranquila y en silencio unos veinte minutos. Permite que tus oídos se abran y se relajen. Intenta captar el sonido más leve que seas capaz de escuchar, puede ser la ropa que está en la lavadora. Sigue escuchando, oye la electricidad a través de sus cables. Continúa y escucha el latido de tu propio corazón. Sigue escuchando.
Aprende de tu respiración. Cada vez que exhalas, te dejas ir y confías intuitivamente en que viene otra inhalación que te mantendrá viva. Sin embargo, muchas veces nos pasamos la vida entera codiciando, aferrándonos a las cosas, apretándolas tan fuerte que casi las estrangulamos y les quitamos la vida, incluso aquellas que no son esenciales o que nos perjudican. Escucha tu respiración y hazle caso al mensaje que te transmite: déjalo ir que existe mucho más.
Observa tus pensamientos. Intenta observar el punto donde un pensamiento termina y empieza el siguiente. Empezarás a ver tus pensamientos uno tras otro. Ahora intenta percibir el espacio que hay entre ellos. Sé consciente de que ese espacio aumenta poco a poco, pero no te obligues a expandirlo, sólo obsérvalo. Cuánto más practiques ver ese intervalo entre pensamientos, más se irá estirando este espacio de forma natural. Así podrás ir vaciando tu mente para poder volver a llenarla de un modo consciente.
Sé consciente de tus sentidos. Presta atención a todo lo que experimentas. Los cinco sentidos son tus ventanas al mundo, a su belleza, a una vida complaciente y llena de significado. Tus ojos te traen el verde de las hojas o el perfil majestuoso de las montañas. Tus oídos te dan la música, los cantos de los pájaros, la voz de tu amado. Tu olfato hace que algunos alimentos y personas te parezcan irresistibles. Tu piel te permite deleitarte con la sensación del agua, con un abrazo. El gusto te permite descubrir a qué sabe una fresa o una naranja.
Engrandece lo bueno. Tus pensamientos tienen el poder de influir en tus comportamientos y experiencias. Los pensamientos son energía que se transmite a los demás y que regresa a ti, aumentando o disminuyendo la alegría y el amor que hay en tu vida. Por lo tanto, concentra tu mente en pensamientos positivos, en tener siempre gratitud y en apreciar la belleza de los pequeños detalles cotidianos pero invaluables, como poder tener a diario tus alimentos.
Practica la aceptación perfecta. Mantente atenta y dedicada al momento presente, comprometida con el aquí y ahora. Para ser completa, no necesitas que suceda nada, sino que aceptes este momento tal como es, porque ahora mismo no existe nada más que debas tener. Esto no significa no tener desafíos, porque puedes practicar la aceptación y seguir trabajando para mejorar y actuar contra las cosas injustas o incorrectas, pero tómalo todo como un momento perfecto.
Cambia tus creencias. Haz una lista de tus propios pensamientos respecto a quién eres tú. Durante años has escuchado mensajes negativos que quedaron incrustados en tu mente. Si te han dicho que eres egoísta, sustituye ese viejo insulto por una verdad que te reafirme, como me amo a mí misma y extiendo este amor a todos los que me encuentro. Si te han lavado el cerebro para que creas que eres inútil, encuentra un pensamiento nuevo para programar tu cerebro: disfruto del tiempo y me relajo para llenarme de energía. Repite tus nuevos mensajes positivos diez veces seguidas al menos tres veces al día, durante el tiempo que necesites, hasta que se vuelvan una creencia.
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miércoles, 24 de junio de 2009
"NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE"
Los Cuatro Acuerdos,sabiduría Tolteca
Miguel Ruiz
El Segundo Acuerdo: «No te tomes nada personalmente»
El Segundo Acuerdo consiste en no tomarte nada personalmente. Suceda lo que suceda a tu alrededor no te lo tomes personalmente. Utilizando un ejemplo anterior, si te encuentro en la calle y te digo: «¡Eh, eres un estúpido!», sin conocerte, no me refiero a ti, sino a mí. Si te lo tomas personalmente, tal vez te creas que eres un estúpido. Quizá te digas a ti mismo: «¿Cómo lo sabe? ¿Acaso es clarividente o es que todos pueden ver lo estúpido que soy?».
Te lo tomas personalmente porque estás de acuerdo con cualquier cosa que se diga. Y tan pronto como estás de acuerdo, el veneno te recorre y te encuentras atrapado en el sueño del infierno. El motivo de que estés atrapado es lo que llamamos «la importancia personal». La importancia personal, o el tomarse las cosas personalmente, es la expresión máxima del egoísmo, porque consideramos que todo gira a nuestro alrededor. Durante el período de nuestra educación (o de nuestra domesticación), aprendimos a tomarnos todas las cosas de forma personal. Creemos que somos responsables de todo. ¡Yo, yo, yo y siempre yo! Nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por ellos mismos.
Todos vivimos en nuestro propio sueño, en nuestra propia mente; los demás están en un mundo completamente distinto de aquel en que vive cada uno de nosotros. Cuando nos tomamos personalmente lo que alguien nos dice, suponemos que sabe lo que hay en nuestro mundo e intentamos imponérselo por encima del suyo. Incluso cuando una situación parece muy personal, por ejemplo cuando alguien te insulta directamente, eso no tiene nada que ver contigo. Lo que esa persona dice, lo que hace y las opiniones que expresa responden a los acuerdos que ha establecido en su propia mente. Su punto de vista surge de toda la programación que recibió durante su domesticación.
Si alguien te da su opinión y te dice: «¡Oye, estás muy gordo!», no te lo tomes personalmente, porque la verdad es que se refiere a sus propios sentimientos, creencias y opiniones. Esa persona intentó enviarte su veneno, y si te lo tomas personalmente, lo recoges y se convierte en tuyo. Tomarse las cosas personalmente te convierte en una presa fácil para esos depredadores, los magos negros. Les resulta fácil atraparte con una simple opinión, después te alimentan con el veneno que quieren, y como te lo tomas personalmente, te lo tragas sin rechistar. Te comes toda su basura emocional y la conviertes en tu propia basura. Pero si no te lo tomas personalmente, serás inmune a todo veneno aunque te encuentres en medio del infierno. Esa inmunidad es un don de este acuerdo. Cuando te tomas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena porque sientes la necesidad de tener razón y de que los demás estén equivocados. También te esfuerzas en demostrarles que tienes razón dando tus propias opiniones. Del mismo modo, cualquier cosa que sientas o hagas no es más que una proyección de tu propio sueño personal, un reflejo de tus propios acuerdos. Lo que dices, lo que haces y las opiniones que tienes se basan en los acuerdos que tú has establecido y no tienen nada que ver conmigo.
Lo que pienses de mí no es importante para mí y no me lo tomo personalmente. Cuando la gente me dice: «Miguel, eres el mejor», no me lo tomo personalmente y tampoco lo hago cuando me dice: «Miguel, eres el peor». Sé que cuando estés contento, me dirás: «¡Miguel, eres un ángel!». Pero cuando estés enfadado conmigo, me dirás: «¡Oh, Miguel, eres un demonio! Eres repugnante. ¿Cómo puedes decir esas cosas?». Ninguno de los dos comentarios me afecta porque yo sé lo que soy. No necesito que me acepten. No necesito que nadie me diga: «¡Miguel, qué bien lo haces!», o: «¿Cómo eres capaz de hacer eso?».
No, no me lo tomo personalmente. Pienses lo que pienses, sientas lo que sientas, sé que se trata de tu problema y no del mío. Es tu manera de ver el mundo. No me lo tomo de un modo personal porque te refieres a ti mismo y no a mí. Los demás tienen sus propias opiniones según su sistema de creencias, de modo que nada de lo que piensen de mí estará realmente relacionado conmigo, sino con ellos.
Es posible que incluso me digas: «Miguel, lo que dices me duele». Pero lo que te duele no es lo que yo digo, sino las heridas que tienes y que yo he rozado con lo que he dicho. Eres tú mismo quien se hace daño. No me lo puedo tomar personalmente en modo alguno, y no porque no crea ni confíe en ti, sino porque sé que ves el mundo con distintos ojos, con los tuyos.
Creas una película entera en tu mente y en ella tú eres el director, el productor y el protagonista. Todos los demás tenemos papeles secundarios. Es tu película. La manera en que ves esa película se basa en los acuerdos que has establecido con la vida. Tu punto de vista es algo personal tuyo. No es la verdad de nadie más que de ti. Por consiguiente, si te enfadas conmigo, sé que eso está relacionado contigo. Yo soy la excusa para que tú te enfades. Y te enfadas porque tienes miedo, porque te enfrentas a tu miedo. Si no tuvieras miedo, no te enfadarías conmigo en modo alguno. Si no tuvieras miedo, no me odiarías en modo alguno. Si no tuvieras miedo, no estarías triste ni celoso en modo alguno.
Si vives sin miedo, si amas, no hay lugar para ninguna de esas emociones. Si no tienes ninguna de esas emociones, lógicamente te sientes bien. Cuando te sientes bien, todo lo que te rodea está bien. Cuando todo lo que te rodea es magnífico, todo te hace feliz. Amas todo lo que te rodea porque te amas a ti mismo, porque te gusta como eres, porque estás contento contigo mismo, porque te sientes feliz con tu vida. Estás satisfecho con la película que tú mismo produces y con los acuerdos que has establecido con la vida. Estás en paz y eres feliz. Vives en ese estado de dicha en el que todo es verdaderamente maravilloso y bello. En ese estado de dicha, estableces una relación de amor con todo lo que percibes en todo momento.
Sea lo que sea lo que la gente haga, piense o diga, no te lo tomes personalmente. Si te dice que eres maravilloso, no lo dice por ti. Tú sabes que eres maravilloso. No es necesario que otras personas te lo digan para creerlo. No te tomes nada personalmente. Aun cuando alguien agarrase una pistola y te disparase en la cabeza, no sería nada personal. Incluso hasta ese extremo. Ni siquiera las opiniones que tienes sobre ti mismo son necesariamente verdad; por consiguiente, no tienes la menor necesidad de tomarte cualquier cosa que oigas en tu propia mente personalmente. La mente tiene la capacidad de hablarse a sí misma, pero también tiene la capacidad de escuchar la información que está disponible de otras esferas.
La mente también es capaz de hablarse y escucharse a sí misma. Tu mente está dividida, igual que lo está tu cuerpo. Del mismo modo en que puedes estrechar con una mano tu otra mano y sentirla, la mente puede hablar consigo misma. Una parte de tu mente habla y otra escucha. Cuando muchas partes de tu mente hablan todas al mismo tiempo, se origina un gran problema. A esto lo llamamos mitote, ¿recuerdas? Podemos comparar el mitote con un enorme mercado en el que miles de personas hablan y hacen trueques a la vez. Cada una tiene pensamientos y sentimientos diferentes; cada una tiene un punto de vista distinto. Todos los acuerdos que hemos establecido -la programación de la mente- no son necesariamente compatibles entre sí. Cada acuerdo es como un ser vivo independiente; tiene su propia personalidad y su propia voz. Hay acuerdos incompatibles, que se contradicen los unos a los otros, y el conflicto se va extendiendo hasta que estalla una gran guerra en la mente.
El mitote es la razón por la que los seres humanos apenas saben lo que quieren, cómo lo quieren o cuándo lo quieren. No están de acuerdo con ellos mismos porque unas partes de la mente quieren una cosa y otras quieren exactamente lo contrario. Una parte de la mente pone objeciones a determinados pensamientos y actos y otra los apoya. Todos estos pequeños seres vivientes crean conflictos internos porque están vivos y cada uno tiene su propia voz. Únicamente si hacemos un inventario de nuestros acuerdos destaparemos todos los conflictos de la mente y, con el tiempo, llegaremos a extraer orden del caos del mitote.
No te tomes nada personalmente porque, si lo haces, te expones a sufrir por nada. Los seres humanos somos adictos al sufrimiento en diferentes niveles y distintos grados; nos apoyamos los unos a los otros para mantener esta adicción. Hemos acordado ayudarnos mutuamente a sufrir. Si tienes la necesidad de que te maltraten, será fácil que los demás lo hagan. Del mismo modo, si estás con personas que necesitan sufrir, algo en ti hará que las maltrates. Es como si llevasen un cartel en la espalda que dijera: «Patéame, por favor». Piden una justificación para su sufrimiento. Su adicción al sufrimiento no es más que un acuerdo que refuerzan a diario.
Vayas donde vayas, encontrarás a gente que te mentirá, pero a medida que tu conciencia se expanda, descubrirás que tú también te mientes a ti mismo. No esperes que los demás te digan la verdad, porque ellos también se mienten a sí mismos. Tienes que confiar en ti y decidir si crees o no lo que alguien te dice. Cuando realmente vemos a los demás tal como son sin tomárnoslo personalmente, lo que hagan o digan no nos dañará. Aunque los demás te mientan, no importa. Te mienten porque tienen miedo. Tienen miedo de que descubras que no son perfectos. Quitarse la máscara social resulta doloroso. Si los demás dicen una cosa, pero hacen otra y tú no prestas atención a sus actos, te mientes a ti mismo. Pero si eres veraz contigo mismo, te ahorrarás mucho dolor emocional. Decirte la verdad quizá resulte doloroso, pero no necesitas aferrarte al dolor. La curación está en camino; que las cosas te vayan mejor es sólo cuestión de tiempo.
Si alguien no te trata con amor ni respeto, que se aleje de ti es un regalo. Si esa persona no se va, lo más probable es que soportes muchos años de sufrimiento con ella. Que se marche quizá resulte doloroso durante un tiempo, pero finalmente tu corazón sanará. Entonces, elegirás lo que de verdad quieres. Descubrirás que, para elegir correctamente, más que confiar en los demás, es necesario que confíes en ti mismo.
Cuando no tomarte nada personalmente se convierta en un hábito firme y sólido, te evitarás muchos disgustos en la vida. Tu rabia, tus celos y tu envidia desaparecerán, y si no te tomas nada personalmente, incluso tu tristeza desaparecerá. Si conviertes el Segundo Acuerdo en un hábito, descubrirás que nada podrá devolverte al infierno. Una gran cantidad de libertad surge cuando no nos tomamos nada personalmente. Serás inmune a los magos negros y ningún hechizo te afectará, por muy fuerte que sea. El mundo entero puede contar chismes sobre ti, pero si no te los tomas personalmente, serás inmune a ellos. Alguien puede enviarte veneno emocional de forma intencionada, pero si no te lo tomas personalmente, no te lo tragarás. Cuando no tomas el veneno emocional, se vuelve más nocivo para el que lo envía, pero no para ti.
Ya puedes ver cuán importante es este acuerdo. No tomar nada personalmente te ayuda a romper muchos hábitos y costumbres que te mantienen atrapado en el sueño del infierno y te causan un sufrimiento innecesario. Si mantienes este acuerdo, viajarás por todo el mundo con el corazón abierto por completo y nadie te herirá. Dirás: «Te amo», sin miedo a que te rechacen o te ridiculicen. Pedirás lo que necesites. Dirás sí o dirás no -lo que tú decidas- sin culparte ni juzgarte. Siempre puedes seguir a tu corazón. Si lo haces, aunque estés en medio del infierno, experimentarás felicidad y paz interior. Permanecerás en tu estado de dicha y el infierno no te afectará en absoluto.
(Gracias Rosa por enviar este artículo)
Miguel Ruiz
El Segundo Acuerdo: «No te tomes nada personalmente»
El Segundo Acuerdo consiste en no tomarte nada personalmente. Suceda lo que suceda a tu alrededor no te lo tomes personalmente. Utilizando un ejemplo anterior, si te encuentro en la calle y te digo: «¡Eh, eres un estúpido!», sin conocerte, no me refiero a ti, sino a mí. Si te lo tomas personalmente, tal vez te creas que eres un estúpido. Quizá te digas a ti mismo: «¿Cómo lo sabe? ¿Acaso es clarividente o es que todos pueden ver lo estúpido que soy?».
Te lo tomas personalmente porque estás de acuerdo con cualquier cosa que se diga. Y tan pronto como estás de acuerdo, el veneno te recorre y te encuentras atrapado en el sueño del infierno. El motivo de que estés atrapado es lo que llamamos «la importancia personal». La importancia personal, o el tomarse las cosas personalmente, es la expresión máxima del egoísmo, porque consideramos que todo gira a nuestro alrededor. Durante el período de nuestra educación (o de nuestra domesticación), aprendimos a tomarnos todas las cosas de forma personal. Creemos que somos responsables de todo. ¡Yo, yo, yo y siempre yo! Nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por ellos mismos.
Todos vivimos en nuestro propio sueño, en nuestra propia mente; los demás están en un mundo completamente distinto de aquel en que vive cada uno de nosotros. Cuando nos tomamos personalmente lo que alguien nos dice, suponemos que sabe lo que hay en nuestro mundo e intentamos imponérselo por encima del suyo. Incluso cuando una situación parece muy personal, por ejemplo cuando alguien te insulta directamente, eso no tiene nada que ver contigo. Lo que esa persona dice, lo que hace y las opiniones que expresa responden a los acuerdos que ha establecido en su propia mente. Su punto de vista surge de toda la programación que recibió durante su domesticación.
Si alguien te da su opinión y te dice: «¡Oye, estás muy gordo!», no te lo tomes personalmente, porque la verdad es que se refiere a sus propios sentimientos, creencias y opiniones. Esa persona intentó enviarte su veneno, y si te lo tomas personalmente, lo recoges y se convierte en tuyo. Tomarse las cosas personalmente te convierte en una presa fácil para esos depredadores, los magos negros. Les resulta fácil atraparte con una simple opinión, después te alimentan con el veneno que quieren, y como te lo tomas personalmente, te lo tragas sin rechistar. Te comes toda su basura emocional y la conviertes en tu propia basura. Pero si no te lo tomas personalmente, serás inmune a todo veneno aunque te encuentres en medio del infierno. Esa inmunidad es un don de este acuerdo. Cuando te tomas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena porque sientes la necesidad de tener razón y de que los demás estén equivocados. También te esfuerzas en demostrarles que tienes razón dando tus propias opiniones. Del mismo modo, cualquier cosa que sientas o hagas no es más que una proyección de tu propio sueño personal, un reflejo de tus propios acuerdos. Lo que dices, lo que haces y las opiniones que tienes se basan en los acuerdos que tú has establecido y no tienen nada que ver conmigo.
Lo que pienses de mí no es importante para mí y no me lo tomo personalmente. Cuando la gente me dice: «Miguel, eres el mejor», no me lo tomo personalmente y tampoco lo hago cuando me dice: «Miguel, eres el peor». Sé que cuando estés contento, me dirás: «¡Miguel, eres un ángel!». Pero cuando estés enfadado conmigo, me dirás: «¡Oh, Miguel, eres un demonio! Eres repugnante. ¿Cómo puedes decir esas cosas?». Ninguno de los dos comentarios me afecta porque yo sé lo que soy. No necesito que me acepten. No necesito que nadie me diga: «¡Miguel, qué bien lo haces!», o: «¿Cómo eres capaz de hacer eso?».
No, no me lo tomo personalmente. Pienses lo que pienses, sientas lo que sientas, sé que se trata de tu problema y no del mío. Es tu manera de ver el mundo. No me lo tomo de un modo personal porque te refieres a ti mismo y no a mí. Los demás tienen sus propias opiniones según su sistema de creencias, de modo que nada de lo que piensen de mí estará realmente relacionado conmigo, sino con ellos.
Es posible que incluso me digas: «Miguel, lo que dices me duele». Pero lo que te duele no es lo que yo digo, sino las heridas que tienes y que yo he rozado con lo que he dicho. Eres tú mismo quien se hace daño. No me lo puedo tomar personalmente en modo alguno, y no porque no crea ni confíe en ti, sino porque sé que ves el mundo con distintos ojos, con los tuyos.
Creas una película entera en tu mente y en ella tú eres el director, el productor y el protagonista. Todos los demás tenemos papeles secundarios. Es tu película. La manera en que ves esa película se basa en los acuerdos que has establecido con la vida. Tu punto de vista es algo personal tuyo. No es la verdad de nadie más que de ti. Por consiguiente, si te enfadas conmigo, sé que eso está relacionado contigo. Yo soy la excusa para que tú te enfades. Y te enfadas porque tienes miedo, porque te enfrentas a tu miedo. Si no tuvieras miedo, no te enfadarías conmigo en modo alguno. Si no tuvieras miedo, no me odiarías en modo alguno. Si no tuvieras miedo, no estarías triste ni celoso en modo alguno.
Si vives sin miedo, si amas, no hay lugar para ninguna de esas emociones. Si no tienes ninguna de esas emociones, lógicamente te sientes bien. Cuando te sientes bien, todo lo que te rodea está bien. Cuando todo lo que te rodea es magnífico, todo te hace feliz. Amas todo lo que te rodea porque te amas a ti mismo, porque te gusta como eres, porque estás contento contigo mismo, porque te sientes feliz con tu vida. Estás satisfecho con la película que tú mismo produces y con los acuerdos que has establecido con la vida. Estás en paz y eres feliz. Vives en ese estado de dicha en el que todo es verdaderamente maravilloso y bello. En ese estado de dicha, estableces una relación de amor con todo lo que percibes en todo momento.
Sea lo que sea lo que la gente haga, piense o diga, no te lo tomes personalmente. Si te dice que eres maravilloso, no lo dice por ti. Tú sabes que eres maravilloso. No es necesario que otras personas te lo digan para creerlo. No te tomes nada personalmente. Aun cuando alguien agarrase una pistola y te disparase en la cabeza, no sería nada personal. Incluso hasta ese extremo. Ni siquiera las opiniones que tienes sobre ti mismo son necesariamente verdad; por consiguiente, no tienes la menor necesidad de tomarte cualquier cosa que oigas en tu propia mente personalmente. La mente tiene la capacidad de hablarse a sí misma, pero también tiene la capacidad de escuchar la información que está disponible de otras esferas.
La mente también es capaz de hablarse y escucharse a sí misma. Tu mente está dividida, igual que lo está tu cuerpo. Del mismo modo en que puedes estrechar con una mano tu otra mano y sentirla, la mente puede hablar consigo misma. Una parte de tu mente habla y otra escucha. Cuando muchas partes de tu mente hablan todas al mismo tiempo, se origina un gran problema. A esto lo llamamos mitote, ¿recuerdas? Podemos comparar el mitote con un enorme mercado en el que miles de personas hablan y hacen trueques a la vez. Cada una tiene pensamientos y sentimientos diferentes; cada una tiene un punto de vista distinto. Todos los acuerdos que hemos establecido -la programación de la mente- no son necesariamente compatibles entre sí. Cada acuerdo es como un ser vivo independiente; tiene su propia personalidad y su propia voz. Hay acuerdos incompatibles, que se contradicen los unos a los otros, y el conflicto se va extendiendo hasta que estalla una gran guerra en la mente.
El mitote es la razón por la que los seres humanos apenas saben lo que quieren, cómo lo quieren o cuándo lo quieren. No están de acuerdo con ellos mismos porque unas partes de la mente quieren una cosa y otras quieren exactamente lo contrario. Una parte de la mente pone objeciones a determinados pensamientos y actos y otra los apoya. Todos estos pequeños seres vivientes crean conflictos internos porque están vivos y cada uno tiene su propia voz. Únicamente si hacemos un inventario de nuestros acuerdos destaparemos todos los conflictos de la mente y, con el tiempo, llegaremos a extraer orden del caos del mitote.
No te tomes nada personalmente porque, si lo haces, te expones a sufrir por nada. Los seres humanos somos adictos al sufrimiento en diferentes niveles y distintos grados; nos apoyamos los unos a los otros para mantener esta adicción. Hemos acordado ayudarnos mutuamente a sufrir. Si tienes la necesidad de que te maltraten, será fácil que los demás lo hagan. Del mismo modo, si estás con personas que necesitan sufrir, algo en ti hará que las maltrates. Es como si llevasen un cartel en la espalda que dijera: «Patéame, por favor». Piden una justificación para su sufrimiento. Su adicción al sufrimiento no es más que un acuerdo que refuerzan a diario.
Vayas donde vayas, encontrarás a gente que te mentirá, pero a medida que tu conciencia se expanda, descubrirás que tú también te mientes a ti mismo. No esperes que los demás te digan la verdad, porque ellos también se mienten a sí mismos. Tienes que confiar en ti y decidir si crees o no lo que alguien te dice. Cuando realmente vemos a los demás tal como son sin tomárnoslo personalmente, lo que hagan o digan no nos dañará. Aunque los demás te mientan, no importa. Te mienten porque tienen miedo. Tienen miedo de que descubras que no son perfectos. Quitarse la máscara social resulta doloroso. Si los demás dicen una cosa, pero hacen otra y tú no prestas atención a sus actos, te mientes a ti mismo. Pero si eres veraz contigo mismo, te ahorrarás mucho dolor emocional. Decirte la verdad quizá resulte doloroso, pero no necesitas aferrarte al dolor. La curación está en camino; que las cosas te vayan mejor es sólo cuestión de tiempo.
Si alguien no te trata con amor ni respeto, que se aleje de ti es un regalo. Si esa persona no se va, lo más probable es que soportes muchos años de sufrimiento con ella. Que se marche quizá resulte doloroso durante un tiempo, pero finalmente tu corazón sanará. Entonces, elegirás lo que de verdad quieres. Descubrirás que, para elegir correctamente, más que confiar en los demás, es necesario que confíes en ti mismo.
Cuando no tomarte nada personalmente se convierta en un hábito firme y sólido, te evitarás muchos disgustos en la vida. Tu rabia, tus celos y tu envidia desaparecerán, y si no te tomas nada personalmente, incluso tu tristeza desaparecerá. Si conviertes el Segundo Acuerdo en un hábito, descubrirás que nada podrá devolverte al infierno. Una gran cantidad de libertad surge cuando no nos tomamos nada personalmente. Serás inmune a los magos negros y ningún hechizo te afectará, por muy fuerte que sea. El mundo entero puede contar chismes sobre ti, pero si no te los tomas personalmente, serás inmune a ellos. Alguien puede enviarte veneno emocional de forma intencionada, pero si no te lo tomas personalmente, no te lo tragarás. Cuando no tomas el veneno emocional, se vuelve más nocivo para el que lo envía, pero no para ti.
Ya puedes ver cuán importante es este acuerdo. No tomar nada personalmente te ayuda a romper muchos hábitos y costumbres que te mantienen atrapado en el sueño del infierno y te causan un sufrimiento innecesario. Si mantienes este acuerdo, viajarás por todo el mundo con el corazón abierto por completo y nadie te herirá. Dirás: «Te amo», sin miedo a que te rechacen o te ridiculicen. Pedirás lo que necesites. Dirás sí o dirás no -lo que tú decidas- sin culparte ni juzgarte. Siempre puedes seguir a tu corazón. Si lo haces, aunque estés en medio del infierno, experimentarás felicidad y paz interior. Permanecerás en tu estado de dicha y el infierno no te afectará en absoluto.
(Gracias Rosa por enviar este artículo)
sábado, 13 de junio de 2009
APRENDE A USAR EL AMOR: EL ELEFANTE ENTERO
Del libro El Despertar de Paul Ferrini
En todos los juicios que yo hago sobre ti, hay un juicio sobre mí mismo... Y ambos son igualmente ciertos o falsos. Mientras piense que yo estoy en posesión de la verdad y tú no lo estás, crearé separación, desigualdad y estableceré las bases para que el sufrimiento se instale en mi vida. Lo mismo ocurre si pienso que tú posees la verdad y yo no.
La realidad es que ambos poseemos una parte de la verdad y una parte de ilusión. Los dos miramos al mismo elefante, pero tú ves la cola y yo veo el tronco. Cuando se mira por separado, la cola y el tronco parecen que no tienen nada en común. Sólo cuando se ve la totalidad del elefante es cuando la cola y el tronco unidos, cobran sentido. No importa cuanto me esfuerce, me es imposible ver el significado de tu parte. La cola no comprende ni el porqué, ni la razón del tronco. La única forma en la que admitiré tu experiencia es aceptarla como cierta, de la misma manera que acepto la mía como tal.
Debo dar la misma credibilidad a tus percepciones que a las mías. Hasta que no establezcamos esta igualdad, la semilla del conflicto permanecerá entre nosotros. No es necesario que diga que tú tienes razón y que yo estoy equivocado. No necesito reemplazar mi verdad por la tuya, o vivir mi vida según tus premisas. Ni tampoco es preciso que diga que tú estás equivocado y que insista en que debes vivir tu vida según mis condiciones. Estas exigencias provienen de la inseguridad y de la falsa creencia de que, para amarnos los unos a los otros, debemos estar de acuerdo. No es cierto.
Para amarte debo aceptarte tal y como eres. Es lo único que debo hacer. ¡Pero eso es mucho! Aceptarte a ti tal y como eres, es una proposición tan profunda, como aceptarme a mí mismo tal y como soy. Es una tarea formidable, dada mi poca experiencia en este campo.
Permitir que tengas tu experiencia es el principio. Aprendo a respetar lo que piensas y sientes incluso cuando no me gusta o no estoy de acuerdo con ello. Incluso aunque me disguste.
En lugar de hacerte responsable del dolor que siento en relación a ti, aprendo a enfrentarme a mi propio dolor. Mi reacción a tu experiencia -positiva o negativa- me proporciona información sobre mí mismo.
El compromiso conmigo mismo y contigo es trabajar con mi propio dolor, no responsabilizarte a ti de él.
Sólo cuando te devuelva el don de tu propia experiencia, sin imponerte mis propios pensamientos y sentimientos sobre ella, te amaré sin condiciones.
Cuando acepte tu experiencia tal cual es, sin sentir la necesidad de cambiarla, te respetaré y te trataré como a un ser espiritual.
Mis pensamientos y sentimientos tienen importancia en sí mismos, pero no como comentarios o acusaciones a tu experiencia. Al comunicar lo que pienso o siento sin hacerte responsable de mis pensamientos y sentimientos, acepto mi propia experiencia y permito que tú tengas la tuya.
En las relaciones, al igual que en la conciencia, las dos caras de la moneda deben ser aceptadas como iguales. Una persona no superará el conflicto hasta que la experiencia de ambas haya sido respetada.
La cuestión no es nunca el acuerdo, aunque lo parezca. La cuestión es: ¿Somos capaces de respetar nuestra experiencia mutuamente?
Cuando sentimos que la otra persona nos acepta tal y como somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro. Adaptarse es hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que se nos impongan.
Una vez que se llega a la adaptación, ambas partes moran juntas. El hombre y la mujer, el blanco con el negro, el rico con el pobre, los judíos con los cristianos. Aceptar nuestras diferencias es honrar la humanidad que tenemos en común, es bendecir mutua y profundamente la experiencia que compartimos.
De modo que la cola y el tronco discutirán hasta ponerse morados y ninguno de los dos ganará la discusión. Ambas experiencias son igualmente válidas. Al permitir que esto sea posible, el elefante empieza a cobrar forma. Al aceptar la validez de tu experiencia sin intentar cambiarla, sin intentar que sea algo más parecida a la mía, mi propia experiencia empezará a adquirir un mayor significado. Cuando te contemplo como a un igual y no como a alguien que precisa ser educado, reformado o determinado, el significado de nuestra relación se revela por sí mismo. Cuando se le da la bienvenida a cada parte, el todo empieza a tomar forma y resulta más fácil comprender y apreciar el significado de las partes.
Un mundo que pretende conseguir un acuerdo, encontrará conflicto y sectarismo. Un mundo que proporciona un espacio seguro a la diversidad, encontrará la unidad esencial para convertirse en entero. Frente a los opuestos tenemos dos opciones: resistirlos o abrazarlos. Si los resistimos, provocaremos un conflicto entre el yo y el otro. Si los aceptamos, los integraremos como agentes dinámicos y originaremos una transformación alquímica en el interior del yo.
Compartido por mi amiga del alma, Ana María Aguilar Posada.
Alicia Virelli
En todos los juicios que yo hago sobre ti, hay un juicio sobre mí mismo... Y ambos son igualmente ciertos o falsos. Mientras piense que yo estoy en posesión de la verdad y tú no lo estás, crearé separación, desigualdad y estableceré las bases para que el sufrimiento se instale en mi vida. Lo mismo ocurre si pienso que tú posees la verdad y yo no.
La realidad es que ambos poseemos una parte de la verdad y una parte de ilusión. Los dos miramos al mismo elefante, pero tú ves la cola y yo veo el tronco. Cuando se mira por separado, la cola y el tronco parecen que no tienen nada en común. Sólo cuando se ve la totalidad del elefante es cuando la cola y el tronco unidos, cobran sentido. No importa cuanto me esfuerce, me es imposible ver el significado de tu parte. La cola no comprende ni el porqué, ni la razón del tronco. La única forma en la que admitiré tu experiencia es aceptarla como cierta, de la misma manera que acepto la mía como tal.
Debo dar la misma credibilidad a tus percepciones que a las mías. Hasta que no establezcamos esta igualdad, la semilla del conflicto permanecerá entre nosotros. No es necesario que diga que tú tienes razón y que yo estoy equivocado. No necesito reemplazar mi verdad por la tuya, o vivir mi vida según tus premisas. Ni tampoco es preciso que diga que tú estás equivocado y que insista en que debes vivir tu vida según mis condiciones. Estas exigencias provienen de la inseguridad y de la falsa creencia de que, para amarnos los unos a los otros, debemos estar de acuerdo. No es cierto.
Para amarte debo aceptarte tal y como eres. Es lo único que debo hacer. ¡Pero eso es mucho! Aceptarte a ti tal y como eres, es una proposición tan profunda, como aceptarme a mí mismo tal y como soy. Es una tarea formidable, dada mi poca experiencia en este campo.
Permitir que tengas tu experiencia es el principio. Aprendo a respetar lo que piensas y sientes incluso cuando no me gusta o no estoy de acuerdo con ello. Incluso aunque me disguste.
En lugar de hacerte responsable del dolor que siento en relación a ti, aprendo a enfrentarme a mi propio dolor. Mi reacción a tu experiencia -positiva o negativa- me proporciona información sobre mí mismo.
El compromiso conmigo mismo y contigo es trabajar con mi propio dolor, no responsabilizarte a ti de él.
Sólo cuando te devuelva el don de tu propia experiencia, sin imponerte mis propios pensamientos y sentimientos sobre ella, te amaré sin condiciones.
Cuando acepte tu experiencia tal cual es, sin sentir la necesidad de cambiarla, te respetaré y te trataré como a un ser espiritual.
Mis pensamientos y sentimientos tienen importancia en sí mismos, pero no como comentarios o acusaciones a tu experiencia. Al comunicar lo que pienso o siento sin hacerte responsable de mis pensamientos y sentimientos, acepto mi propia experiencia y permito que tú tengas la tuya.
En las relaciones, al igual que en la conciencia, las dos caras de la moneda deben ser aceptadas como iguales. Una persona no superará el conflicto hasta que la experiencia de ambas haya sido respetada.
La cuestión no es nunca el acuerdo, aunque lo parezca. La cuestión es: ¿Somos capaces de respetar nuestra experiencia mutuamente?
Cuando sentimos que la otra persona nos acepta tal y como somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro. Adaptarse es hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que se nos impongan.
Una vez que se llega a la adaptación, ambas partes moran juntas. El hombre y la mujer, el blanco con el negro, el rico con el pobre, los judíos con los cristianos. Aceptar nuestras diferencias es honrar la humanidad que tenemos en común, es bendecir mutua y profundamente la experiencia que compartimos.
De modo que la cola y el tronco discutirán hasta ponerse morados y ninguno de los dos ganará la discusión. Ambas experiencias son igualmente válidas. Al permitir que esto sea posible, el elefante empieza a cobrar forma. Al aceptar la validez de tu experiencia sin intentar cambiarla, sin intentar que sea algo más parecida a la mía, mi propia experiencia empezará a adquirir un mayor significado. Cuando te contemplo como a un igual y no como a alguien que precisa ser educado, reformado o determinado, el significado de nuestra relación se revela por sí mismo. Cuando se le da la bienvenida a cada parte, el todo empieza a tomar forma y resulta más fácil comprender y apreciar el significado de las partes.
Un mundo que pretende conseguir un acuerdo, encontrará conflicto y sectarismo. Un mundo que proporciona un espacio seguro a la diversidad, encontrará la unidad esencial para convertirse en entero. Frente a los opuestos tenemos dos opciones: resistirlos o abrazarlos. Si los resistimos, provocaremos un conflicto entre el yo y el otro. Si los aceptamos, los integraremos como agentes dinámicos y originaremos una transformación alquímica en el interior del yo.
Compartido por mi amiga del alma, Ana María Aguilar Posada.
Alicia Virelli
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